Cultura finaliza la restauración de la fachada de la iglesia de la Asunción

Fachada de la Iglesia de la Asunción de LlíriaFachada de la Iglesia de la Asunción de Llíria

La iglesia de la Asunción renueva su imagen. La Conselleria de Cultura ha finalizado la última fase del proyecto de restauración de la fachada retablo de la parroquia de la Asunción de Llíria. Esta intervención final ha sido ejecutada por la dirección general de Cultura de la Generalitat a través de CulturArts IVC+R.

Los técnicos especialistas del Instituto de Valenciano de Conservación y Restauración han trabajado en los últimos meses en la limpieza y consolidación de las esculturas presentes en la portada del templo barroco, obra del prestigioso escultor Raimundo Capuz, quien llegó a ser artista de Cámara del príncipe Luis, hijo de Felipe V. El proyecto ha tenido, entre las dos fases, una inversión total de alrededor de 180.000 euros.

La iglesia de la Asunció fue construida entre los años 1627 y 1676, aunque el impresionante conjunto escultórico de su fachada fue realizado entre 1700 y 1704. Los planos son obra del jesuita Pablo Albiniano de Rajas. Los maestros de obra fueron Martín de Orinda y Tomás Leonard Esteve, y posteriormente se incorporó Pedro de Ambuesa.

El templo de estilo barroco constituye uno de los mejores ejemplos arquitectónicos de la contrarreforma católica valenciana. De esta manera, la intervención ha servido para recuperar una de las fachadas retablo más importantes de la Comunitat Valenciana, junto con la de la iglesia de la Santa Cruz y San Miguel de los Reyes de Valencia.

Composición de la portada

La fachada de la iglesia de la Asunción se distribuye en tres cuerpos. En  el primero, dentro de hornacinas enmarcadas por columnas dóricas con remate de venera,  están las imágenes de San Pedro y San Pablo. Sobre ellos, las representaciones de los mártires San Sebastián y Santa Bárbara. La puerta está enmarcada por un relieve alegórico de la eucaristía. El segundo cuerpo presenta columnas corintias. En el nicho central se representa la coronación y asunción de la Virgen María y a sus lados están representados San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir. El tercer cuerpo es de orden compuesto, con columnas salomónicas, y la escultura de San Miguel y el relieve de un fénix.

Además de la limpieza y restauración de la fachada, los trabajos han permitido la recuperación de la policromía original. Con esta actuación finalizada, el municipio pone en valor uno de los bienes más relevantes de su patrimonio histórico para el disfrute de sus vecinos y como un recurso turístico de gran valor. Igualmente, las próximas celebraciones de Semana Santa y San Vicente Ferrer contarán ya con este extraordinario marco.