Los municipios valencianos se vuelcan con los refugiados en Grecia

La Comunitat se queda fuera del reparto de refugiados que llevará a cabo el Ministerio

Diferentes municipios valencianos, animados por la Asociación Deportivo-Cultura Bomberos de Gandia, de la mano de la Plataforma Benvinguts Refugiats, ha conseguido recaudar 20.000 kilos de material humanitario, lo que suponen unas 1000 cajas, para enviar a las personas que se encuentran refugiadas en las fronteras de Grecia, a la espera de poder llegar a otros países donde establecerse tras huir de los distintos conflictos que se viven en Oriente Medio, especialmente en Siria e Irak. El material recogido ha sido donado por ciudadanos particulares, empresas e instituciones. Principalmente se ha hecho acopio de calzado deportivo, ropa impermeable, ropa interior y deportiva, tiendas de campaña, sacos de dormir y esterillas y medicamentos como suero. Asimismo, la plataforma espera que puedan incluir también alimentos no perecederos en el envío que saldrá mañana hacia el puerto de Salónica.

La Policía Local de Gandia ha hecho un llamamiento para que los ciudadanos acudan mañana, de 10:00h a 13:00h al antiguo retén de la Policía de Gandia, a fin de realizar una cadena humana que permita cargar el contenedor para que pueda zarpar hacia las costas griegas.

La falta de una estrategia nacional de ayuda humanitaria con los refugiados, ha provocado que diferentes ayuntamientos, en este caso de las provincias de Valencia y Alicante, se vuelquen en la recogida de ayuda humanitaria. Gandia, La Font, Gata, Salem, Beniredrà, Daimús, Barx, Castelló de Rugat, Gata de Gorgos, Real de Gandia, Potries, Ador, Miramar, Bellreguard, Bufalí, El Palomar, Carrícola, Bèlgida, Alfarrasí, Castelló de Rugat y Pobla del Duc, Quatretonda, Bocairent, Benigànim, y también se han implicado en la campaña, así como la Central de Policía Local Gandia, y los parques de Bomberos Gandia y Oliva.

Según el propio manifiesto de la Plataforma Benvinguts Refugiats, “no hay excusa para no gritar ante la infamia. Y eso es lo que hacemos aquí, en un rincón de un país europeo. Porque no estamos solos. Son muchos los que claman que hay otra manera de ser humano, que es posible ser solidario y generoso porque también nosotros somos un pueblo de refugiados”.