(1-0) Argentina – Irán: Romero y Messi rescatan un mal partido de La Albiceleste

Tras el fallido experimento con el 5-3-2 en la jornada inaugural, Argentina volvía al 4-3-3, esquema base de la albiceleste según el entrenador, Alejandro Sabella. El técnico rival, un trotamundos como Carlos Queiroz, no iba a engañar a nadie con su planteamiento inicial. Bien agazapado atrás, el cuadro persa iba a saber anular a Gago y, por ende, poner un gran escollo en las circulaciones argentinas. Como ya ocurriera ante Nigeria, el gran trabajo defensivo de Teymourian y Nekounam dificultó a una selección ya de por si falta de ideas.
Messi, bajando casi a la altura de Mascherano para poder jugar de cara, surtió de balones a Agüero, quien fue de lo poco rescatable de la primera mitad. Dos tiros suyos inquietaron a Haghighi, pero sería a balón parado, en las cabezas de Rojo, Garay y Fede Fernández, donde tendría las mejores oportunidades. Nada especial teniendo en cuenta la diferencia abismal -sobre el papel- entre Argentina e Irán.
Los iraníes también tuvieron ocasiones desde la pelota quieta, principal fuente de peligro de un primer acto bastante discreto en cuanto a espectáculo. Y es que la gran labor defensiva de los de Queiroz no se vio complementada por unas salidas rápidas a la contra.
Mucho más animada la segunda mitad, con Irán buscando con más ímpetu el arco contrario. La tuvo Agüero de cabeza tras un gran centro de Rojo, pero no acertó a meter la cabeza. A partir de ahí, los persas pusieron el picante al encuentro. Si en la primera mitad el equipo asiático no transitaba bien, en el segundo acto empezaron a aparecer Dejagah, Masoud y Reza Ghoochannejhad.
Los dos últimos conectarían con un centro que Romero desbarataría con una gran estirada. El portero del Mónaco sería el único argumento de Argentina durante un buen tramo de la segunda mitad. Detuvo un gran disparo lejano de Dejagah antes de parar un uno contra uno frente a Ghoochannejhad, tres paradas que darían oxígeno a Argentina para llegar viva al final del encuentro.
Y es que los de Sabella no carburaban en ataque. El técnico bonaerense probó con el cambio de piezas, Palacio y Lavezzi por Higuaín y Agüero, pero lo único destacado del cuadro sudamericano eran Zabaleta y Rojo, los dos laterales.
Sería Zabaleta quien, falto de ideas, cedería para Messi ya en el tiempo de descuento. El genio de Rosario recortaría al borde del área para ajustar al palo largo, imparable para el meta iraní. Así cerraba Argentina otra actuación discreta, que pese a todo, le permite estar en la siguiente fase. Por su parte, Irán continúa con opciones de meterse en la siguiente fase tras estar a punto de dar la sorpresa. Una más, en un Mundial de ensueño.

FOTO: @fifaworldcup

Ficha técnicaArgentina. Romero, Zabaleta, Fernández, Garay, Rojo, Gago, Mascherano, Di Maria (Biglia 90+3′), Messi, Higuaín (Lavezzi 77′), Agüero (Palacio 77′).

Irán. A.Haghighi, Hosseini, Sadeghi, Montazeri, Pooladi, Teymourian, Nekounam, Dejagah (Jahan Bakhsh 85′), Masoud (Heydari 77′), Haji Safi (R.Haghighi 88′), Reza.

Goles: Messi (min. 90+1)

Árbitro: Milorad Mazic (SER). Amonestó a Nekounam (min. 53), Masoud (min. 73)

Estadio: Estadio Mineirao (51.000 espectadores).