Toca mirar hacia el futuro

El final que nadie quería ver está próximo a consumarse. El filial, podría ser, la semana que viene,  equipo de Tercera División. Después de que la pasada temporada llegara a jugar la promoción a la categoría de plata,  el Levante B ha vivido una temporada totalmente opuesta. Si los de José Gómez pierden la próxima jornada o gana el Valencia Mestalla, los de Orriols serán matemáticamente equipo de Tercera.

Con el descenso más cerca que nunca, es tiempo de reflexionar y mirar hacia el futuro. La dirección deportiva del Levante B, en la que ya trabaja David Salavert y su equipo, se ha puesto manos a la obra para planificar la próxima temporada. Una reestructuración que será complicada debido a la categoría en la que vivirá el equipo.

Será difícil volver a comprar la plaza

El Consejo de Administración granota entiende que el Levante no se puede gastar, de nuevo, una suma importante de dinero para comprar una plaza en Segunda División B. Por lo tanto, será complicado que la entidad vuelva a utilizar cerca de 250.000 euros para tener el filial en Segunda División B. Con casi total seguridad, la situación del filial será uno de los temas que se pondrán sobre la mesa en la próxima reunión del consejo.

La situación de José Gómez

El técnico valenciano siempre ha contado con la confianza de la directiva granota. A pesar de los malos momentos por los que ha pasado el Levante B esta temporada, la continuidad de José Gómez siempre ha estado asegurada. Un hecho que puede cambiar este verano. La filosofía del entrenador, tras 19 años en el club, siempre ha sido la de renovar año a año. Después de seis campañas al mando del filial, la secretaría técnica estudia cambiar a la persona que maneje las riendas del banquillo.

Cabe destacar, que todavía no se ha tomado una decisión al respecto de quien dirigirá al equipo el año que viene. Gana enteros la figura de Miguel Ángel Villafaina, entrenador del Juvenil A, como apuesta por la continuidad. Un perfil de técnico motivador que conoce a los futbolistas de la escuela de Buñol y que lleva varias temporadas cosechando éxitos en División de Honor.

Reestructuración de la plantilla

Obligado e inevitable. Muchos futbolistas del actual equipo terminan contrato como Mossa, Leandro, Higón o Carlos Expósito y se antoja más que complicado que continúen el año que viene. Además, el rendimiento de muchos de los nuevos fichajes no ha sido el esperado. Otros miembros de la plantilla, como Álvaro Traver, tienen cláusulas en sus contratos por las cuales podrían marcharse cedidos a conjuntos de categorías superiores si el Levante B termina descendiendo a Tercera División.

Un hecho que no sólo afecta a los futbolistas de la actual plantilla. Algunos de los jugadores que ya tiene apalabrados David Salavert de cara a la próxima campaña, pusieron la condición de que si el Levante B descendía tendrían libertad para firmar por un conjunto de categoría superior. Para otros futbolistas, como Jason y Camarasa, jugar en tercera significaría un paso atrás en su proyección y buscarán quedarse en el primer equipo o marcharse cedidos a un conjunto de Segunda División.

Nueva filosofía

El equipo de la próxima temporada estará formado por jugadores, en su mayoría sub 23, y que provendrán de la cantera granota. Será el turno de las grandes promesas de la escuela de Buñol: Ángel Ovejero, Kike Torrent, Armando, Calderón o Matías Aquino. A ellos se unirán los futbolistas que suban del Juvenil A, jugadores como Robert Camarasa o Diego Martínez que cuentan con muchas posibilidades de estar el año que viene en el Levante B. Quizá, el hecho de dar oportunidades a los jóvenes criados en la ‘factoría Buñol’ es el único aspecto positivo del descenso. La plantilla la completarán los fichajes en los que se está trabajando, futbolistas que pretende la secretaría técnica como es el caso de David Karg.

Foto: CF REUS DEPORTIU