Amadeo Salvo quiere dejar un legado en forma de fichajes

El valencianismo ya sabe que el 1 de abril concluirá el plazo para que lleguen ofertas vinculantes a la sede de Bankia para comprar el Valencia CF, con lo que faltará menos para que alguien se convierta en el nuevo dueño del club y, según afirma el propio Amadeo Salvo, ponga fin a su etapa al frente de la entidad.

El actual presidente repite una y otra vez a su círculo de confianza que no está detrás de ninguna propuesta para adquirir el club y que su intención, una vez se confirme el traspaso de poderes en el fondo y forma que beneficie a todas las partes, es la de marcharse sin hacer ruido. Satisfecho del trabajo realizado en el Valencia desde el pasado mes de junio.

Pero esta realidad no impide que tanto él, como la dirección deportiva que encabeza Rufete, estén trabajando al máximo y sin reservas en lo que a dejar confeccionada una gran plantilla de cara a la próxima temporada se refiere. No hay dudas al respecto, considerando que tanto la entidad como sus aficionados se merecen la máxima dedicación de las personas que siguen estando a los mandos mientras está en marcha un proceso de venta.

Eso lo tiene muy claro Salvo, alguien que ya ha pulsado la opinión y las intenciones de los Parejo, Bernat, Barragán y Diego Alves al respecto de sus renovaciones, encontrándose con inquietud en lo referente a todo el ruido mediático que provoca el cambio de propietario, por no mencionar la incertidumbre de no saber cuáles serán las intenciones del nuevo dueño.

Aún así, el mandatario es optimista al respecto y cree que no habrá problema para que continúen vistiendo la elástica blanquinegra durante muchos más años.

Pero no sólo de renovaciones vive la actual dirección deportiva valencianista, porque en sus planes a corto y medio plazo caben fichajes. No meros acercamientos ni principios de acuerdo, sino adquisición de derechos de futbolistas que, según palabras de varias personas con poder de decisión en el Valencia, “no molestan en ninguna plantilla”. Oportunidades de mercado que podrían esfumarse mientras concluye todo el tema con Bankia.

Algo similar a lo que ocurrió el pasado mes de enero con Nicolás Otamendi, actualmente cedido en el Atlético Mineiro de Brasil, pero en esta ocasión la mirilla apunta hacia futbolistas de centro del campo hacia adelante. Gente con el nivel suficiente como para que los nuevos inquilinos en el edificio ‘ché’ no les hagan ascos, aceptando de buen grado los ‘regalos’ del mandato Salvo al estilo de lo que pasará con la camiseta y Adidas.