Amadeo tiene un plan

El público espera expectante el desenlace de la historia. Un juego en el que las etapas se han ido camuflando en forma de fechas tope, como los episodios de una novela de intriga. Ya el 15 de enero aventurábamos que quedaba tiempo para llegar a un desenlace. En un alarde de originalidad, volvemos a ‘mojarnos’: faltan todavía varias semanas de episodios por emitirse de esta miniserie convertida en eterno culebrón.

Pese a que la información va por delante -la sólida, la que se puede contrastar-, no deja de resultar curiosa la pasmosa tranquilidad que el presidente mantiene en un entorno de la partida claramente desfavorable a sus intereses. Hasta hace unos días algunos nos obcecábamos en realizar una lectura a varios niveles. ¿Tiene Salvo un as en la manga? ¿O ha arrojado la toalla y por eso se muestra tan calmado? En la partida de ajedrez continua que se vive en las oficinas del club, en el Paseo de la Castellana de Madrid y en algún que otro despacho capitalino, es lógico que la prensa trate de anticipar el próximo movimiento.

Amadeo cree a ciegas en su proyecto. Su familia le respalda incondicionalmente. Su entorno le empuja a alcanzar su sueño. Y un sector importante del valencianismo, cansado de años grises con el cielo encapotado, no duda en apoyar a su presidente. Por sí mismo, esto es un éxito incuestionable. Las formas se podrán discutir, pero en plena época de encuestas, me gustaría saber el porcentaje de calado que tiene Salvo entre la afición: seguramente hablemos del dirigente con mayor popularidad desde los años noventa.

Creo que Amadeo tiene un plan. Que realmente trabaja de cara al año que viene como si fuera a seguir al frente del consejo de administración porque, realmente, así cree que va a ocurrir. Puede pasar absolutamente de todo en el mes de abril y, por si las moscas, hay que estar preparado. Evitar al alimón con Bankia -para que haya un acuerdo siempre tienen que ceder las dos partes– que un club histórico como el Valencia se quede fuera de Europa por la vía administrativa es un paso en esa dirección. El césped ya es otra historia. Tratar de embolsarse a Zárate, perseguir renovaciones importantes, dejar a Rufete vía libre para la enésima ‘limpia’ de vestuario, la búsqueda de patrocinadores, la ‘megastore’ del centro de Valencia… Admitámoslo: no son actividades propias de un presidente que haya enfilado la rampa de salida.

Amadeo tiene un plan y seguramente los medios y los suficientes amigos con poder para conseguirlo. Después del 15 de enero, apenas se ha hablado de Peter Lim. Y eso da que pensar.

En unos días se aclarará el panorama, veremos si llegan las ofertas vinculantes destapadas en las última semanas -las que tienen un proyecto detrás serio, y las que son humo del bueno- y comprobaremos si Bankia, Generalitat, Fundación y Valencia consiguen alcanzar una ‘entente’ en la elección de la mejor, si es que la hay. Gane quien gane, mande quien mande a partir de mayo, lo importante es el club. Asegurar su futuro económico y financiero. Llegado el momento de la verdad, las filias y fobias deben quedar al margen. Pedir responsabilidad a algunos quizá es demasiado, pero hay que intentarlo.

Foto: EFE

Paco Polit (@pacopolit)

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