Camino sin retorno

Todos los indicios apuntan en la misma dirección. Esta vez parece que el proceso de venta del Valencia CF no se va a detener ni ante nada ni por nadie. El acuerdo a cuatro bandas alcanzado el pasado fin de semana entre las partes involucradas, tras arduas negociaciones llevadas con ejemplar discreción, supone, en realidad, el pistoletazo de salida de una carrera que debe conducir a la resolución definitiva de un conflicto que dura ya demasiado tiempo.

La opinión pública aguarda expectante, el cansancio ha hecho mella, y todos desean que el folletín acabe de una vez y de la mejor manera posible. Se trata de un momento trascendental para el casi centenario club de Mestalla, el camino emprendido no tiene vuelta atrás. Sin retorno.

Los intentos frustrados hasta el momento a la hora de desarrollar el proceso han generado un estado de confusión y perplejidad, repleto de enfrentamientos y de amagos. El carácter excepcional del momento, la importancia capital que supone el traspaso de la propiedad y las consecuencias de la misma han producido diversas corrientes de opinión: algunas alarmistas, otras menos apocalípticas.

La carencia de información fiable, la ausencia de interlocutores válidos han envuelto en tinieblas el asunto, generando leyendas de toda índole, versiones repletas de fantasía y rumores sin fundamento. En medio de esa maraña confusa, se esconden algunos apuntes interesantes: el Valencia es un club apetecible, al que le rondan pretendientes de tronío, prueba irrefutable de su importancia.

Las reglas establecidas para la concurrencia y selección de ofertas deberían tener un único fin: la elección de la mejor, aquella que sea la más interesante para el valencianismo, la que garantice una apuesta real por la entidad, para estabilizarla, primero, y para que se desarrolle de forma adecuada, a continuación. El Valencia, bien gestionado, es un club con unas posibilidades inmensas.

Nadie duda de ello, pero hasta ahora, ese caudal de energía se ha desaprovechado por un sinfín de problemas que han bloqueado a la entidad. No ha sido fácil poner de acuerdo a los actores de esta interminable historia, al final todos han cedido en sus pretensiones iniciales. Los plazos establecidos se han modificado, el período de tiempo se ha alargado, puede que aún se asista a algún sobresalto, pero el fin está cada vez más próximo, resulta irreversible. Estamos asistiendo al nacimiento de una nueva era para el Valencia CF.

 

Paco Lloret (@pacolloret_)

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