El Dinamo de Kiev presiona para jugar en su estadio; el Valencia casi da por segura la sede de Chipre

Amadeo Salvo y Damià Vidagany a su llegada al aeropuerto de Manises / Foto: Paco Polit

La UEFA no da abasto. A la decisión de Yanukóvich de declarar este jueves 20 de febrero día de duelo nacional y no permitir ningún evento deportivo en el país hay que añadir la fuerte presión que está haciendo el Dinamo de Kiev, comprometido con las casi 30.000 entradas vendidas a sus aficionados.

Mientras esto ocurre en los despachos, el Valencia permanece en el aeropuerto de Manises donde pasadas las 14:00 horas ya debería tener confirmación de la UEFA para saber a qué país tiene que volar para la ida de los dieciseisavos de final de la Europa League. El club, sin la certeza total, ya da casi por seguro que mañana no jugará en la capital de Ucrania, abriéndose un abanico de posibilidades.

Rufete, Peris, Salvo y Vidagany charlan mientras el Valencia esperaba la decisión de la UEFA / Foto: Paco Polit

Rufete, Peris, Salvo y Vidagany charlan mientras el Valencia esperaba la decisión de la UEFA / Foto: Paco Polit

La primera y la más probable tiene que ver con jugar mañana jueves a la misma hora pero en Chipre, con lo que no se vería afectado sobremanera el curso natural de la eliminatoria. Pero también cabe la opción de trasladar el choque al viernes sin saberse todavía si será Chipre o la misma Ucrania una vez pase el día de duelo nacional como busca el Dinamo.

Si se da la segunda salida, la competición europea influiría directamente sobre el partido del fin de semana en Mestalla entre Valencia y Granada. El propio Amadeo Salvo reconoció ante los medios de comunicación que ya hay conversaciones con el club andaluz para trasladar el choque, previsto para el domingo a las 19:00 horas, hasta el lunes por la noche y así alterar lo menos posible el asfixiante calendario que resta hasta final de temporada.