El Madrigal, una cita para la historia

Fue hace tres años, con El Madrigal como telón de fondo. El Levante cumplía su segundo año consecutivo en Primera División. Contra todo pronóstico, los de Juan Ignacio Martínez estaban situados en la zona más noble de la tabla.

Los granotas cerraban la jornada ante uno de los rivales más peligrosos de la élite española, el Villarreal. El empate entre el Barça y el Sevilla dejó al Levante muy cerca del milagro. Si los de Orriols conseguían sumar los tres puntos del submarino terminarían la jornada líderes de la Liga. Una hazaña histórica para un equipo ‘novato’ en la máxima categoría.

Los de JIM llegaban después de cinco partidos consecutivos sin cosechar una derrota, una racha que permitió soñar con Europa. El cuadro granota hizo un partido serio. Un encuentro que llevó impregnado el ADN levantinista. La seguridad defensiva visitante permitió que el Villarreal no perforara la meta rival. Pero fueron las contras mortíferas las que certificaron la victoria de los de Orriols. Dos goles de Juanlu y uno de Kone pusieron al Levante líder de Primera División.

La afición granota enloqueció tras el envite. El recibimiento que tuvieron los futbolistas en el estadio quedó registrado en la memoria del club. La bandera del Levante hondeó en lo más alto durante toda la semana. Los de JIM sobrepasaron a los todo poderosos Barça y Real Madrid.

Ha llovido mucho desde aquel 23 de octubre de 2011. El Levante llega con el objetivo prácticamente cumplido al campo del submarino. Quizá, mañana, en tierra santa para los granotas, sería la ocasión perfecta para darle la estocada final a la Liga. Una victoria haría que los de Caparrós sumaran 43 puntos. Una cifra que sería definitiva para la salvación.