(0-2) El Sevilla de Emery se cuela en cuartos tras una dramática tanda de penaltis

El drama en estado puro fue protagonista este jueves en el estadio Benito Villamarín. Betis y Sevilla midieron fuerzas de poder a poder en un duelo épico y que se definió a la postre en la tanda de penaltis. El Sevilla, en la lotería de las penas máximas, salió ganador.

Fue un choque precioso para el espectador neutral. A tumba abierta por parte de ambos: el Betis, porque no sabe jugar a otra cosa; el Sevilla, porque necesitaba levantar un sorprendente 0-2 encajado en el Pizjuán. Pronto se vio que la gran clave de la eliminatoria iba a estar en los metros finales, en la definición cara a puerta en la zona caliente del campo.

Reyes abrió las hostilidades en el primer acto con un toque de clase para culminar una gran acción por banda. El Sevilla alcanzaba el descanso con la mitad de trabajo hecho, pero tenía que rematar la faena en la reanudación. Marin y Rakitic se hicieron con la parcela ancha tras el paso por vestuarios. El campo parecía volcado en dirección a la portería de Adán.

Sin embargo, el Betis se revolvió. El último clasificado de la Liga se resignaba a su maldito destino. Los de Calderón se hicieron con el mando del partido y comenzaron a dominar al rival. Sus llegadas por los costados no encontraban remate claro ni en las botas de Rubén Castro ni con las gotas de jerarquía que aportaba Salva Sevilla. En el mejor momento bético, Bacca culminaba un veloz contragolpe. 0-2 y eliminatoria igualada.

Pese a que el Betis apretó de lo lindo en el tramo final y sus jugadores llegaban con las energías justas, nadie pudo evitar una prórroga que adquirió tintes dramáticos. Con los dos equipos ‘fundidos’, el Betis llegó mejor y con más claridad, pero no pudo superar a Beto. Adán sacó dos manos salvadoras a remates de Gameiro. Fin del tiempo reglamentario. Tanda de penaltis.

Vitolo no pudo superar a Adán, mientras Rubén Castro y Salva Sevilla ponían sus lanzamientos en la escuadra. Coke anotó el primero para el Sevilla. Le tocaba el turno a Gameiro desde los once metros. Otro lanzamiento impecable. El capitán Amaya no quería ser menos, y puso el tercer tanto para los béticos. Adán se estiró y rozó con los dedos el disparo de Moreno, pero no pudo evitar su gol. Llegaba el momento clave y la responsabilidad era para N’Diaye. El mediocentro estrelló su disparo en el palo. La sangre fría de Rakitic puso arriba al Sevilla. Nono, canterano, debía lanzar el quinto penalti. La presión le pudo.

Foto: AFP / UEFA.com