El tenista Albert Montañés pide la independencia de Cataluña

Tweet Albert Montañés pidiendo la independencia de CataluñaTweet Albert Montañés pidiendo la independencia de Cataluña

El tenista Albert Montañés pide la independencia de Cataluña en una semana importante para el futuro de Cataluña y el resto de España. Ayer se aprobaba la declaración soberanista por el Parlamento de Cataluña, y el tenista aprovechaba la ocasión para mostrar su postura en la cuestión catalana. El comentario, que apareció en su cuenta de Twitter, iba acompañado por una foto de Mariano Rajoy y un texto que decía: “visca Catalunya! Independència ja home! Ganes de vomitar de sentir aquest persontage!”, haciendo clara referencia a la imagen del presidente del Gobierno español.

Las reacciones no se hicieron esperar y miles de personas aprovecharon ese mismo medio, las redes sociales, para contestar las declaraciones del tenista. La gran mayoría de comentarios fueron negativos y de decepción por el mensaje que había lanzado Montañés. Pero este no ha sido el primer mensaje a favor de la independencia que ha dejado en las redes, el 27 de septiembre subió una foto de un corazón con la bandera independentista añadiendo, en catalán, que “hoy es el día para cambiar la historia”, o el día de la Diada subía un texto, de nuevo en catalán, diciendo “si luchamos podemos perder, si no luchamos estamos perdidos”. Aunque ninguno de estos mensajes tuvo la repercusión que ha tenido el que publicó ayer, seguramente por el tono de desprecio que utiliza.

Por el momento el tenista no ha vuelto a utilizar su cuenta, aunque sí que hubo un mensaje posterior contestando a un seguidor que bromeaba sobre la foto de Rajoy preguntándole si tiene su cuenta de Skype, a lo que el tenista contestaba: “por suerte no lo tengo, sino cargado de virus estaría”.

Sin embargo, Albert Montañés al ser preguntado, en el año 2009, sobre si se vería en el grupo de la Copa Davis algún día, el tenista contestó: “Ojalá. Yo creo que estoy haciendo méritos para tener esa oportunidad”. 

 

Texto por Dani Font