La burocracia puede retrasar los fichajes del Valencia hasta mediados de julio

“No se puede fichar hasta que el contrato esté firmado”. Con esta contundencia se expresaban fuentes del Valencia respecto al estado actual de los fichajes que persigue el Valencia. El proyecto de Peter Lim empieza a despegar, pero no lo hará de forma definitiva y clara hasta que el magnate tenga las garantías suficientes, firmadas y por escrito, de que efectivamente puede acometer operaciones que acaben repercutiendo en una sociedad de la que sea el flamante propietario.

Pese a que las intenciones en el Valencia era inicialmente las de asegurarse un par de refuerzos importantes para disparar la ilusión e incentivar a los aficionados de cara a la campaña de abonos, las reuniones en las últimas 24 horas han enfriado los ánimos en ese sentido. Lay Hoon, como emisaria de confianza de Peter Lim, traía una hoja de ruta muy definida. También Jorge Mendes, el agente luso conocido mundialmente y que estuvo presente en la reunión de ayer en Paterna. Hasta que no esté todo atado, no se anunciarán fichajes.

Esta contingencia afecta principalmente a los jugadores que no son actualmente propiedad de Peter Lim. Hombres como Rodrigo -propiedad de la empresa Meriton Hondings- y como Enzo Pérez, cuyo fichaje por el fondo de Lim está muy próximo, no se verían afectados por la medida. Una vez se oficialice la operación y Lim sea el dueño, simplemente cambiarían de aires, harían las maletas y vendrían al Valencia.

Sí que puede afectar, en cambio, a futbolistas en el mercado y que el Valencia ha seguido de cerca en los últimos tiempos, incluso llegando a ofertar por ellos. Kouyaté es un buen ejemplo: la lentitud de movimientos del Valencia en los últimos días ha permitido a otros clubes aumentar sus pujas y ganarle la posición al equipo blanquinegro.

También estrellas como Jackson Martínez, cuya participación en el Mundial puede disparar su cotización, pueden verse afectadas. El Valencia, Mendes y Lim pueden trabajar para alcanzar principios de acuerdo o apalabrar incorporaciones, pero el hecho de no poder rematarlas oficialmente puede suponer un perjuicio para la planificación deportiva.

Se espera, no obstante, que los trámites pendientes se agilicen. Que la votación del Patronato, la carta remitida al Protectorado de Fundaciones, el OK final y la firma del traspaso accionarial ante notario se produzcan a lo largo la próxima semana. Eso permitiría la convocatoria de la Junta Exraordinaria de Accionistas, que se celebrará treinta días después. Una vez alcanzado ese punto, Lim y su gente de confianza podrá rematar algunas de las negociaciones abiertas. Es la previsión más optimista, aunque en el seno de la entidad se acogen a la cautela y al realismo a la hora de hablar de anuncios de fichajes.

LA ‘OPERACIÓN SALIDA’ ENTRA EN EBULLICIÓN

Así pues, ¿en qué se puede emplear el tiempo hasta que llegue la tan ansiada firma definitiva, ya tras haberse celebrado la Junta de Accionistas a mediados de julio? Rufete y sus colaboradores ya consensuaron en la reunión con Jorge Mendes uno de los objetivos: aligerar el peso de la plantilla en efectivos para poder afrontar la temporada con una plantilla de entre 22 y 24 futbolistas.

Eso obliga, a fecha de hoy, a ‘colocar’ a más de diez futbolistas que no cuentan en la nueva etapa deportiva. Y para ello, la figura del agente luso será capital. “Nos ayudará en lo que pueda”, explican desde el club. Ya ha comenzado su tarea, con su mediación en la salida de Dorlan Pabón a Rayados de Monterrey hace apenas una semana

En los casos como el de Postiga, por ejemplo, el Valencia confía en que será el propio Mendes -que representa al jugador- el que encuentre otro destino para el ariete. Para el resto de jugadores que no cuentan, el agente tirará de agenda y de su amplia red de contactos para aportar soluciones a la hora de vender o ceder a futbolistas con los que no se cuente para la temporada que viene.