Los Oscar, Australia y el Levante

En la madrugada del domingo se celebró la gala de los Oscar. La fiesta del cine mundial por antonomasia. Por la alfombra roja desfilaron las estrellas más laureadas del séptimo arte. Aunque parezca mentira: Hollywood y Orriols tienen en algo en común. Se puede llamar superstición o quizá tan solo casualidad. Pero estos premios cinematográficos han influido en la trayectoria del Levante de una forma sorprendente.

Y es que desde 2003, cada vez que un actor o actriz de Australia recoge dicha estatuilla, el club granota vive un año de absoluta gloria deportiva. Año 2003, Nicole Kidman alzó el premio como la mejor actriz principal después de ser la protagonista de ‘The Hours’. Un drama estadounidense que contrastó con la fiesta que se vivió en Orriols en la temporada 2003-2004. El Levante logró ascender a Primera División después de 39 años gracias a la victoria por 1-2 en el campo del Xerez.

Tres años después, la australiana Cate Blanchett fue galardonada con el Oscar a la mejor actriz de reparto por la película ‘Notes on a Scandal’. Esa historia de amor entre una profesora de arte y su alumno dio suerte al Levante que logró un nuevo ascenso a Primera División. El equipo granota consiguió una meritoria tercera posición en Segunda y certificó su pasaporte a la élite del fútbol junto al Nástic y el Recreativo de Huelva.

Heath Ledger, natural de Perth (Australia), ganó el Oscar al mejor actor de reparto en el año 2009 por la película ‘The Dark Knight’. El ‘face to face’ entre Batman y el Joker cautivó al público, al igual que hizo el Levante con su afición. La entidad de Orriols ascendió a Primera División después de ganar al Castellón en la temporada en la que cumplía 100 años de historia.

Toda esta historia se quedaría en una mera anécdota sino fuera porque esta madrugada Cate Blanchett ha vuelto a ganar un Oscar, esta vez a la mejor actriz principal.  ‘Blue Jasmine’, dirigida por Woody Allen ha puesto una vez más la historia de cara para el Levante. Un nuevo argumento para soñar, otra casualidad, una superstición positiva o simplemente algo que se queda en nada. Con las permanencia casi conseguida, la afición de Orriols tiene motivos para soñar con volver a viajar por Europa.

Foto: Larepublica.pe