Los pagarés que desencadenaron la guerra Soler-Soriano

¿Qué pudo motivar a Juan Soler, uno de los empresarios más conocidos de Valencia tras su etapa como presidente, a planificar e intentar llevar a cabo el secuestro de Vicente Soriano? ¿Sería usted capaz de secuestrar a alguien para cobrar 85 millones de euros? El móvil que manejan las autoridades sería netamente económico, ante la sospecha por parte del primero de que el segundo mantenía oculto el grueso de su patrimonio en paraísos fiscales para así no tener que hacer frente al dictamen del juez, ante el que se declaró insolvente cuando falló en agosto de 2012 que debía pagarle a Soler el dinero comprometido el 4 de julio de 2009 en una notaría de Valencia.

VLC NEWS ha tenido acceso a varios de los documentos clave en este ‘culebrón’: algunos de los pagarés de Caja Duero que la empresa uruguaya Inversiones Dalport S.A. entregó a Vicente Soriano en la fecha mencionada, y que el empresario de Puçol inmediatamente endosó a Juan Soler a cambio de sus 70.889 acciones del Valencia CF. 85 millones de euros en total divididos en varios pagarés. El 4 de octubre de 2009, tres meses después de la firma ante notario, vencían pagarés por un importe superior a los 17 millones de euros. Después de un par de plazos más, el último de dichos talones contenía la irreal cifra de 35 millones de euros, que debían cobrarse el 12 de abril de 2010.

Los talones venían con el cuño de Dalport, y manuscritos en su zona trasera con el puño y letra de Soriano para recalcar el destinatario final del dinero.

Todos conocen el final de la historia: Dalport no poseía solvencia alguna -su cabeza visible, Víctor Vicente Bravo, falleció hace un par de años en un accidente de tráfico en Argentina- y sus bonos de la Ford Motor Company eran incapaces de respaldar semejante desembolso. Soriano, que ya había endosado los pagarés a Soler, a su empresa Urbanas de Levante e incluso a su mujer Consuelo Rubio, tuvo un mandato corto en la silla presidencial de menos de un año. Y Soler se quedó sin acciones y con unos pagarés imposibles de cobrar.

A ello se le sumó la depreciación de su paquete accionarial -el 37% del club en verano de 2008- tras la ampliación de capital del año siguiente. El juez acabó dándole la razón y condenando a Soriano a pagar, pero para entonces el constructor ya estaba en una situación económica delicadísima tras haberse visto obligado a presentar el concurso voluntario de acreedores para Urbanas de Levante. Soler juraría odio eterno al ‘Tigre de Puzol’ tras habérsela jugado de semejante manera.

INVESTIGACIÓN ABIERTA, CUATRO IMPUTADOS

La tesis expuesta por la Policía bien podría servir de inspiración para una novela negra. Soler pasó años obsesionado con Soriano y su elevadísimo tren de vida pese a su declaración de insolvencia ante el juez. Ambos viven a apenas unos metros del domicilio del otro en una céntrica calle de Valencia junto al Mercado de Colón. Era habitual que se cruzasen por la calle.

El intento de secuestro se fraguó en una de las múltiples conversaciones que Soler mantuvo con el hostelero Ciro d’Anna, conocido ex propietario del restaurante Pavarotti y amigo del constructor desde hace más de una década. El italiano es otro de los imputados en el caso, al igual que el jefe de seguridad de la discoteca Las Ánimas, Addellatif ‘Tati’ Laaroubi. Ambos habrían sido los encargados de contratar a dos mercenarios de nacionalidad colombiana y que la Policía todavía no ha podido atrapar. La cantidad desembolsada habría sido superior a los 50.000 euros, costeados por Soler.

El plan: secuestrar a Soriano, llevarlo a un piso franco y amenazarle para que confesase dónde guarda, si lo hubiese, su patrimonio personal fuera del país. Así pretendía Soler recuperar parte del dinero perdido en el último lustro y que el empresario de Puzol no le ha abonado tras declararse insolvente.

El cuarto y último imputado hasta el momento es el penalista Juan Carlos Navarro, conocido por ser el abogado defensor de Francisco Correa en el juicio por la trama Gürtel. Navarro habría sido el encargado de ofrecer asesoramiento legal a Soler en la investigación que el ex presidente estaba llevando a cabo con una conocida agencia de detectives para buscar entre los recovecos del patrimonio de Soriano y averiguar si el ‘Tigre de Puzol’ poseía un patrimonio oculto en algún paraíso fiscal. La investigación por el intento de secuestro a Vicente Soriano sigue abierta.

Foto: VLC NEWS