Ruge la Caverna y se bailan sardanas en el Camp Nou

Manos a la obra para construir, al lado de Mestalla, un monumento para Francisco Joaquín Rufete. Los fichajes tienen que dar el rendimiento esperado, lógico. Pero cerrar en dos jornadas 5 incorporaciones y 6 salidas en tu primer envite es sumamente difícil. No recuerdo que el antiguo director deportivo hiciera semejante barbaridad. Pero sí me llega la memoria para comprender uno de los males endémicos de esta plantilla y, por ende, atizarle nuevamente.

Comentaba la semana pasada que me parecía una revolución drástica, peligrosa y necesaria al mismo tiempo. Aire fresco para encarar el tramo último de una temporada soporífera que el sábado encontró premio –todavía no me lo explico- bailando una sardana –valenciana- en Can Barça. Parecía difícil sacar un resultado favorable con la desestructuración de medio equipo.

Complicado sumar un punto ante un rival invicto en su estadio por más de 25 jornadas seguidas. Un conjunto que, hasta que llegó el Valencia de Pizzi, lideraba la tabla de Primera División con puño de hierro durante 59 jornadas. Ahí dejo esos datos ‘intrascendentes’, porque para muchos el partido estuvo marcado por los errores y la falta de concentración local. Nada cambia.

Al igual que seguimos sufriendo las continuas paranoias y teorías conspiratorias que salen de la ‘Caverna’. El club más favorecido por los árbitros desde antes de Cristo resulta que estudia exigir un cambio de la cúpula arbitral ante, según dicen ellos, los malos arbitrajes que van en su contra. Sí, en este país estamos locos. Pero de remate.

Poco se quejaron desde el Real Madrid cuando Higuaín hacía paradas salvadoras en Mestalla. Nada se oye de sus bocas cuando les pitan un penalti a favor en Elche en el último minuto. Ahora lo entiendo: A CR7, o a cualquier ‘estrellita’ blanca, hay que aplaudirle cuando araña en la cara a un rival o cuando le dé por abrirle la cabeza a un contrario con las botas. Otro mes que no cobras, que diría Antonio Recio. Y en Barcelona, más de lo mismo. Que le pregunten a la Real por el partido de Copa. De momento, un mes de ‘nevera’ para Ayza Gámez, que se suma a Muñiz como el otro árbitro que no les pitará en Liga. Ya pueden ganar la Liga ya. Caraduras.

Entremedias del baile de la segunda parte del Valencia CF en el Camp Nou –donde los de Pizzi ganaron 2-3; repito, 2-3- saco del cajón el otro partido de la ‘Teba’s Cup’ que para más inri se jugaba en la ‘Caverna’. Aquello fue todo un homenaje al Pressing Catch por parte de los dos equipos. Aunque yo vi a los señores de blanco algo más agresivos y violentos. Sobre todo un tal Álvaro Arbeloa, que pisó el tendón de Aquiles de un jugador rojiblanco sin estar el balón en juego, entre otras jugadas a tener en cuenta, o un tal Pepe. Ambos, ingenuo de mí, acabaron el partido. Luego los jugadores ‘sucios’ siempre juegan en otros equipos. ¡Evidentemente¡

En definitiva, y al margen de sinvergüenzas y ‘tostones’, el equipo que le queda al Valencia me parece bastante interesante. Sobre todo por el lado de Vargas y Vinícius en ataque y Keita –jugador humilde, trabajador y comprometido donde los haya- en el centro del campo junto a Dani Parejo, futbolista total que en ningún caso será llamado para la Selección Española mientras que el seleccionador ya habla de Jesé y en su día se llevó a Montoya, Bartra, Tello, Nacho, Koke o Mario Suárez. ¿Dónde juegan? En fin…

 

Alberto Gómez (@Alberto_Gomez9)