Un mes más para que Bankia y Lim se entiendan

Bankia y Peter, Peter y Bankia, tienen unos días más para entenderse. Unas semanas extra que deben servir para que el acuerdo entre la entidad bancaria y Lim respecto a la deuda de 220 millones cristalice definitivamente. Aunque esta semana las posturas han seguido encontrando puntos en común, todavía no hay acuerdo definitivo. Nadie se atreve a asegurar que el trato esté cerrado a finales de esta semana. Pero, después del enésimo aplazamiento para la ejecución de la deuda, tanto el banco como el club respiran más tranquilos.

Se trata de la tercera prórroga en tres meses. No quedaba otra. El pasado 27 de marzo finalizaba el plazo firmado por Bankia y el Valencia en septiembre: seis meses de prórroga en los que se debía cerrar un acuerdo de refinanciación y dar viabilidad al proyecto Salvo al frente de la entidad. Todo sabemos lo que ocurrió apenas dos meses después, cuando la estabilidad del club saltó por los aires durante la Junta de Accionistas del 10 de diciembre.

Desde entonces, la carrera contrarreloj tenía finales de marzo como primera fecha límite. Aunque Luis Cervera trató de asegurarse en septiembre otros seis meses de aplazamiento, el banco no transigió. Sólo lo hizo cuando Amadeo Salvo amagó con el preconcurso de acreedores, un paso fundamental para esquivar la estricta normativa de la UEFA que entraba en vigor el 1 de abril. Semanas después, la segunda patada hacia adelante, en plena elección de las mejores ofertas, puso el listón en el 27 de mayo. Y hace un par de días, el martes por la noche, la tercera y hasta el momento última prórroga, hasta el 27 de junio.

Peter Lim grupo Lay Hoon

Lay Hoon (derecha) y otro ejecutivo, en su visita a Valencia el mes pasado

LA OFERTA GLOBAL DE LIM PUEDE SUPERAR LOS 550 MILLONES

Desde que el pasado 17 de mayo el Patronato de la Fundación aceptase la venta del paquete accionarial mayoritario a Peter Lim, la ejecutiva Lay Hoon ha estado en Madrid negociando con el banco el acuerdo para la devolución de la deuda. Inicialmente Lim ofrecía 105 millones, lo que suponía una quita de más del 50%. El banco se negó en redondo, y la negociación se construyó a partir de esa cifra.

Aurelio Martínez anunció la semana pasada que el acuerdo estaba cerrado “a falta de unos flecos” que, con el paso de las horas, se han demostrado de enorme envergadura. Lim, a través de su mano derecha en la negociación, no va a retroceder, y ha ido aumentando las cantidades progresivamente hasta alcanzar los 160 millones de euros, a los que sumaría otros 60 millones avalados y que Bankia podría adquirir en cualquier momento siempre y cuando aceptase una refinanciación del grueso de la deuda.

Al final de la negociación y en función de los acuerdos que se alcancen, Meriton Capital podría comprar a Bankia la deuda de 220 millones de euros sin quita. Una apuesta que, sumada al resto de la inversión -100 millones para la Fundación, 60 para fichajes, 35 para inyectar liquidez inmediata…-, superaría de largo los 400 millones de euros, a los que habría que sumar otros 150 ‘kilos’ a cambio de las parcelas del antiguo Mestalla si no son vendidas antes de dos años.

SALVO ACEPTA EL APLAZAMIENTO

Mientras estas mareantes cifras son diseccionadas a diario en las reuniones que se producen en Madrid, el presidente del Valencia optó por no echar más leña al fuego y cejar en su idea de presentar el preconcurso de acreedores si el acuerdo entre Lim y Bankia no estaba cerrado el 27 de mayo. La prórroga cuenta con el beneplácito del dirigente blanquinegro, que está en Hong Kong junto a la expedición valencianista y es el más optimista respecto a la negociación al conocer de primera mano las intenciones de Lim.

La comunicación con el magnate es fluida y Salvo conoce su predisposición a subir la puja inicial que le hizo ganarse el favor de los veintidós patronos de la Fundación VCF el pasado 17 de mayo. Salvo, de hecho, llegó a declarar a los medios desplazados al ‘tour’ por tierras asiáticas -Marca, Las Provincias o Superdeporte, entre ellos- que “de esta semana” no iba a pasar. Que el acuerdo se cerraría de forma inminente. La dificultad en la negociación puede que no permita que se cumpla ese plazo, pero el oxígeno otorgado por la prórroga hasta el 27 de junio da a ambas parte mayor margen de maniobra. Y todas ellas confían en que el acuerdo acabará llegando, más pronto que tarde.

Fotos: VLC NEWS