¿Dejar de invertir? ¡No!

Vicente TenVicente Ten, cabeza de lista de C’s al Congreso de los Diputados por la provincia de Valencia

Una de las cosas que más satisfacción me produce es acudir a las carpas que periódicamente montan los afiliados para recoger las propuestas de las personas que pasean las calles de nuestras ciudades y pueblos. Es ese contacto directo lo que realmente me gusta, donde realmente te das cuenta de las preocupaciones de la gente y de sus inquietudes de cara a las siguientes elecciones.

En uno de los últimos encuentros que he tenido a pié de calle he mantenido una conversación de lo más interesante con un señor jubilado. El señor en cuestión es de una población próxima a Valencia, de un ayuntamiento fuertemente endeudado. Los dos coincidimos en que muchos consistorios se han embarcado en hacer sus auditorios, piscinas, polideportivos, etc., sin tener una previsión de la sostenibilidad de los mismos, algo sin duda lamentable, que ha vaciado las arcas de muchos ayuntamientos y los ha dejado, en muchos casos, en un situación ruinosa.

Tanto criticar la inversión en obra pública y transportes nos ha llevado al tema del Corredor Mediterráneo. Mi interlocutor ha empezado a criticar el AVE, la Ciudad de las Ciencias, la Fórmula 1; hasta ahí bueno, con matices, pero en un momento dado me comenta que habría que paralizar el Corredor Mediterráneo.

“No, no y mil veces no”, ha sido mi respuesta. Le he explicado que el corredor permitirá reducir entre un 20% y un 30% los costes de transporte a nuestras empresas, que reducirá los plazos de entrega, siendo éste un factor determinante para la industria hortofrutícola, que conectará los principales centros productivos, puertos y aeropuertos del Mediterráneo con el norte de Europa y logrará atraer empresas, así como inversiones globales y operaciones logísticas. En la situación económica actual, el Corredor Mediterráneo supondrá una mejora de la competitividad, crecimiento de las exportaciones y crecimiento del PIB. Y además generará empleo, mucho empleo.

Mi amigo se queda pensativo, y se da cuenta de la importancia que tiene apostar por las infraestructuras que realmente son necesarias, las que son sostenibles, las que generan riqueza y empleo, las que satisfacen directamente las necesidades reales de los ciudadanos.

Vicente Ten