“El emprendimiento en España es una cortina de humo”

 

Pregunta: Aunque se lo hayan preguntado muchas veces, toca pregunta de rigor para entender mejor el tema… ¿Qué es y para qué sirve el ADN emocional?

Elías Azulay: Es el origen de nuestro comportamiento. Yo lo empleo como una herramienta que facilite la toma de decisiones y que ayude a la gente a conocerse, a saber cuánto pueden llegar a dar de sí mismos. Como dicen los americanos “el límite está en el cielo”, y hay que dar lo mejor de todo lo que tengas, pero lo que no se tiene no se puede dar. Yo quiero encontrar hasta dónde puede llegar cada persona y estirar esas capacidades sin que se deformen.

P: ¿Guarda alguna relación con un término quizás más utilizado, la llamada inteligencia emocional?

Elías Azulay: No, en absoluto. La inteligencia emocional se trata de la gestión de las emociones a nivel sobre todo empresarial, pero el ADN emocional, como digo, busca el origen, saber por qué reaccionamos de una u otra manera. Al conocer el origen de las personas y su comportamiento, podemos controlar mejor todos esos comportamientos emocionales

P: Anteriormente ha admitido que es una metodología que ya se empleaba en los 50 y que ahora ha retomado usted. ¿Por qué se abandonó en su día y hasta ahora nadie se la había replanteado?

Elías Azulay: La idea proviene del análisis transaccional, una técnica psicológica absolutamente validada y oficial durante los años 50, sobre todo en la escuela alemana de la psicología. En las décadas posteriores parece que no se inventó nada nuevo y su aplicación quedó paralizada. Se abandonó porque, tras la segunda guerra Mundial, las empresas norteamericanas se centraron en el management, la gestión empresarial, y se olvidaron de la psicología aplicada. Aunque ahora los psicólogos ya han encontrado un hueco en las empresas, nadie se ha planteado empezado a gestionar directamente a las personas antes de que ocurran los resultados.

P: ¿Cómo llegó usted a esta idea?

Elías Azulay: Seria bonito decir que fue por casualidad, pero no es así. Lo cierto es que mi relación estrecha con biólogos moleculares y gente que trabaja en genética me estímulo para visualizar problemas de las personas en las empresas y no querer utilizar el rango absoluto de la psicología, que, sigo entendiendo, se basa principalmente en analizar resultados. Yo prefiero investigar el origen. Realmente yo solo he montado un puzzle con las piezas que ya existían.

P: ¿Qué tipo de personas se acercan a usted para pasar por esta prueba y con qué fines?

Elías Azulay: Hay muchas personas a quienes les da miedo verse retratado, esto es como una huella dactilar y hay que darle la importancia que tiene. Los resultados aportan mucha información que viene muy bien, por ejemplo para la selección de personal. Yo defino un perfil de persona que quiero para un puesto de trabajo,y a partir de estetest y 7 dígitos, se puede saber cuál es la persona más adecuada para un trabajo. Así de sencillo.

Es un tipo de prueba que se utiliza mucho para empleos que entrañan bastante riesgo, por ejemplo bomberos, TEDAX… para estos puestos se necesitan personas con un perfil muy determinado. También es muy útil para trabajos en equipo y producciones en cadena. Hasta ahora se ha recurrido a analíticas a nivel psicológico, pero con el ADN podemos perfeccionarlo y obtener resultados más precisos en solo diez minutos.

P: ¿Existen, por tanto, unos resultados ideales, el prototipo de trabajador idóneo?

Elías Azulay: No existe un ADN mejor que otro, afirmarlo sería hasta insultante. Lo que hay que hacer es adecuar el ADN emocional de cada persona a las circunstancias en las que se va a mover, a su entorno. Lo peor que puede ocurrir es poner a una persona a trabajar con unas exigencias de perfil con las que su ADN emocional no concuerda en nada. Actualmente, sin embargo, no se está trabajando así. La tendencia en España es la de educar a la gente en el liderazgo,a la imagen de Norteamérica, vendiendo la idea de que hay que ser el mejor… toda esa educación puede ser necesaria en algún momento pero hay que saber matizar los puntos críticos.  No podemos poner a liderar a una persona que no tiene las características necesarias para ello, y con los resultados del ADN emocional podemos saber lo que esperar de una persona. Así evitamos desencantos, gente que se defrauda a sí misma y, sobre todo, errores en las maniobras empresariales.

P: ¿Cualidades que conviene potenciar o defectos a corregir para unos resultados satisfactorios y un desarrollo posterior aún mejor?

Elías Azulay: Curiosamente la ausencia de cualidad es precisamente el defecto. En esta prueba se miden siete niveles de conocimiento en diferentes graduaciones. En el mundo hay casi 37 millones de comportamientos distintos, ¿por qué entonces tendemos a describir a las personas con un solo término, por ejemplo como “agresivas”, “tímidas”…? La gente hace conclusiones muy rápidas, lo que vemos lo traducimos en pocas palabras, pero el ADN emocional nos muestra que hay mucho más detrás, nos explica por qué esa persona llega a ser agresiva.

P: ¿Ha encontrado detractores de este método, voces que opinen que es insuficiente?

Elías Azulay: Hay bastantes opositores, sí, pero es normal cuando alguien no entiende algo o lo explicamos mal, que también puede haber ocurrido en algún momento. La principal oposición ha venido por parte de la psicología más conservadora, pero incluso después de unas pocas semanas en las que llevamos poniendo en práctica este método, ya tenemos una legión de psicólogos, precisamente de empresa, que se están interesando en esto. A medida que vamos dando información y la gente abre un poco la mente y escucha con cierta bondad lo que queremos decir, empiezan a encontrar puntos de unión. Está mal que yo lo diga, pero esto realmente es una revolución en el pensamiento. Algo similar a cuando se creía  que la Tierra era plana y luego se demostró que era redonda. Hemos dado por sentado muchas cosas que, no son así. Incluso el Premio Nobel de Medicina, otorgado esta semana, ha asegurado que el comportamiento humano es el resultado de unas reacciones químico-físicas en las neuronas.

P: Decía que vivimos empapados de una ambición de liderazgo que nos han vendido desde las escuelas de negocios, a la imagen de EEUU y que no es factible en España, ¿por qué?

Elías Azulay: No estamos preparados porque en España no se trabaja con un modelo capitalista como en Estados Unidos. Allí existe, o al menos en teoría, libertad absoluta a nivel macro y microeconómico, con el mismo nivel de oportunidades. En la vieja Europatrabajamos con otro poso cultural económico, con la idea de que el Estado nos tiene que gestionar los recursos, la técnica de Keynes por ejemplo. En Estados Unidos se trabaja con la técnica de Friedman, Premio Nobel de Economía, en la cual se dice, en lenguaje sencillo, que cada uno aguante su vela. No es que un modelo sea mejor que otro,  son mejores si la gente que juega conoce y aplica las reglas del juego. Utilizando un símil futbolístico, lo peor que podemos hacer es coger a un jugador europeo y meterlo en la liga norteamericana sin explicarle antes las normas.

P: ¿En España no estamos jugando bien entonces?

Elías Azulay: En España estamos viviendo un boom de emprendedurismo y yo lo critico. Se está forzando a los jóvenes a que sean emprendedores con una política neocapitalista-neoliberal en un campo de juego que realmente no ofrece esas características. Estamos midiendo como emprendedores a alguien que va a ganar mucho dinero y eso es mentira. Alguien que monta un kiosko o un bar de tapas, que no deja de ser un autónomo, también es un emprendedor, pero tendemos a asociar esta idea solo con el emprendedurismo tecnológico y no es así.

P: ¿Cree por tanto que este fenómeno está cerca de tocar techo?

Elías Azulay: A nivel de tejido empresarial y político, el emprendedurismo en una nube de humo, una cortina de humo o como queramos llamarlo. La mitad de la gente está emprendiendo porque no tiene otra cosa que hacer y no se les da otra oportunidad. Esto ayudará a nivel político y en datos de empleo y seguridad social pero se está generando una ilusión cuando todavía no está  terminado el campo de juego. Aquí podríamos tomar como ejemplo a Israel, que es el país que más apoya la investigación y la innovación. También a Alemania o a los países escandinavos, que tienen otra mentalidad y en los que se da algo muy importante de lo que España carece: un tejido industrial que hace que todas las empresas auxiliares, y en generaluna sociedad entera, funcionen.  Aquí pudimos verlo en Castellón, en una época en la que la industria de la cerámica generaba mucha riqueza y hacía funcionar toda la provincia.  Este es el  terreno de juego al que me refiero y del que carecemos. En España tenemos poca industria y mucha pyme.

P: Dicen que la Comunitat es cuna de emprendedores pero aún así nuestra tasa de paro es dos puntos por encima de la media, ¿Qué falla?

Elías Azulay: Falla que aquí, en todo el país, hay muchas necesidades que obligan a las grandes figuras a irse fuera. Pero esto no debe verse como algo negativo porque es lo que toca en un mundo global. Si los jóvenes se van, van a convertirse en expertos y van a aprender con su experiencia mucho más de lo que hemos aprendido las generaciones anteriores. Y si somos un mundo global, no tiene por qué importarnos que no regresen. Al final encontraremos la cura delcáncer porque un científico español ha estudiado en Suecia, y eso no importa mientras encuentren soluciones.