¿Se reforma la Constitución? Si queremos ya, si no… vuelva usted ¿mañana?

rajoy reyRajoy, dispuesto a modificar la Constitución, no ahora

¿Se reforma la Constitución? Si queremos ya, si no… vuelva usted ¿mañana? Con tan simples y directas palabras hemos entendido el mensaje que el presidente del Gobierno sobre su pretensión de reforma de la Carta Magna de todos los españoles. En verdad es que ante la magnitud y trasfondo del tema, la respuesta del Jefe del Ejecutivo ha sido la más idónea; porque ya dirán ustedes ante la inminente convocatoria de elecciones a las dos cámaras que recogen los dos tercios de la plenitud del poder en el que se ampara nuestra Constitución -basada en la división de poderes del francés Montesquieu- qué pasaría si el ahora Presidente dijera sí.

El pase de torero que ha hecho el Presidente del Estado puede ser imposible para mañana, pero si hubiera entrado al trapo hubiera sido de súpida irresponsabilidad; ya que épocas más duras ha vivido el Estado español y nunca se reformó la Constitución, que debe gozar de un amplio respeto, discurso, debate y consenso parlamentario. Una Constitución no se hace para cambiar cada dos por tres y, en su caso, para modificar un único punto. Las reformas de estas características deben de múltiples puntos para que, tras su paso por los órganos competentes, sea el Pueblo quien refrenda su nueva máxima -o no-. La cuestión es que el Pueblo sólo ha dicho el ‘sí quiero una vez’. Dicho de otra forma: al Pueblo sólo se le ha preguntado en una ocasión, en la que se aprobó su texto íntegro -faltaría más-.

La primera reforma de la CE se produjo en 1992 y por obligación del Tribunal Constitucional para poder cumplir el Tratado de Maastrich sobre extranjería. Se aprobó por urgencia en 23 días. Para la plebe, como una estrella fugaz. La segunda llegó en 2011. PP y PSOE, a instancia de este último pactaron modificar el artículo que obstaculizaba a la Infanta Elionor, Princesa de Asturias, llegar al trono al ser mujer. En diez minutos -es lo que José Luis Rodríguez Zapatero tardó en ofrecer la propuesta a Mariano Rajoy y éste en aceptarla- la sucesión a la Corona -Jefatura de Estado- estaba clara y aspectos más espinosos y debatidos a los largo de 33 años, en el calaix del segó. Otros temas que se modificaron fue nombrar las Comunidades Autónomas y la Constitución Europea -post Constitución Española de 1978- y que la estabilidad presupuestaria quedará fijada por mandato constitucional. Otra vez se aprobó sin preguntarle al ‘soberano’. Y se hizo así ante la que ya preveían complicada situación política española.

Por lo que las palabras de gallego ‘van más allá’: la próxima legislatura ‘si puedo’, ‘si se puede’, ‘si está en el Gobierno’ y ‘se obtiene suficiente respaldo’, según qué temas se quiera tratar… y si aunque los cargos electos la aprueben vaya a ser que -al dignarse a preguntar al pueblo- salgan con el rabo entre las piernas.