Especial Semana Santa. Atascos: así se forman, así se evitan

Entre Miércoles Santo y Lunes de Pascua se producen en España más de 7,5 millones de desplazamientos y si se contabiliza la Semana Santa completa, más de 13 millones

De Miércoles Santo a Lunes de Pascua –la Semana Santa ‘pura y dura’– se realizan en España más de 7,5 millones de desplazamientos. Es, sin duda alguna, el momento más conflictivo para la circulación, con la máxima afluencia de tráfico hacia las mismas vías –los destinos son mayoritariamente los mismos–. Por esta razón, la gran afluencia de vehículos en las mismas horas y días a unas vías con un límite determinado de circulación es el ingrediente básico para que se produzcan las ‘temidas’ retenciones.
El atasco se produce, básicamente, cuando el número de vehículos que llegan a un determinado punto se acerca o supera la capacidad de la vía. Cada carril de una autovía tiene una capacidad para que circulen un máximo de 2.000 vehículos/hora (con dos carriles en el mismo sentido, serían 4.000 vehículos/hora). Cuando el número de vehículos se acerca a ese máximo, comienzan los primeros frenazos: de hecho, a partir de 1.700 vehículos/hora, cualquier maniobra o desplazamiento lateral, provoca una caída brusca en la velocidad de marcha. Los coches circulan a menor velocidad, muy cerca unos de otros, lo que favorece que cualquier toque al freno multiplique su efecto a lo largo de la retención. De hecho, cuando el número de vehículos que acceden a la vía es igual o superior a su capacidad máxima, esta capacidad se ‘reduce’ cerca de un 20-25%.
Las causas por las que el número de vehículos supera la capacidad de la vía (atasco) son varias. La disminución del número de carriles es la principal. Y esta se produce por diferentes motivos: por el fin de uno de ellos o por encontrarse ocupado por un accidente o avería… También se reduce la capacidad temporalmente por desembocar la vía en una glorieta, un ceda el paso, stop, semáforo… Otras circunstancias que reducen la capacidad de la vía son la presencia de vehículos pesados o que están presente pendientes o curvas fuertes (o un trazado irregular) que obliga a disminuir la velocidad o que provoca frenazos.También incrementan las posibilidades de incidentes y de retenciones actitudes como la de consultar papeles, periódicos u otras distracciones o incluso simultanear con la conducción tareas como hablar por teléfono móvil, enviar whatsapp o sms, consultar redes sociales… Cualquier distracción, como pueda ser hablar por el móvil, retrasa el tiempo que se tarda en arrancar –recientemente un experto del RACE señaló que triplicaba el tiempo de respuesta–, lo que en el caso de un atasco (ver efecto acordeón) multiplica su retraso a lo largo de la ‘cola’.
Para tratar de paliar los posibles problemas que se puedan producir, le ofrecemos un mapa de las carreteras principales, con los puntos coflictivos, aquellos lugares donde existen obras y mapas donde se detallan las medidas especiales de las principales provincias y zonas afectadas por los movimientos de Semana Santa: zona Centro, zona Cataluña, zona Levante, zona Sur y zona Norte.

Además, la DGT tiene puesta en marcha una campaña que, bajo el lema “Haz tu parte”, permite colgar videos, fotografías, canciones y mensajes, así como votarlos. “No podremos erradicar los accidentes, pero podemos hacer nuestra parte para evitar la próxima víctima. Cuéntanos cómo haces tu parte”.

5 recetas para sortear la congestión

1 CONTRA LA AFLUENCIA, PLANIFICACIÓN
Tratar de evitar los días y horas de mayor afluencia de vehículos y las carreteras donde se prevén los mayores problemas, planificando nuestro viaje, es una alternativa para evitar las retenciones y, a la vez, evitar que estas se produzcan. Estudie nuestro mapa, donde marcamos retenciones, obras, medidas, incidencias, etcétera y establezca el mejor itinerario. Vea también la infografía con los días y horas que se prevén más conflictivos y trate de ajustar sus viajes a horas menos complicadas. GPS, webs (por ejemplo, la de la DGT) y apps también pueden ayudar a sortear estas dificultades.


 

2 CUANDO HAY ACCIDENTE, SEÑALIZACIÓN
En muchas oportunidades, la reducción de carriles se produce por un accidente –en España se produce un golpe de chapa cada dos minutos, más o menos– o avería, que reduce temporalmente el número de carriles utilizables. La señalización del mismo, mediante los triángulos correctamente situados, previniendo a los demás conductores, y la retirada del vehículo al arcén puede no solo reducir la retención, sino evitar peligro y nuevos accidentes. Revisar los elementos básicos del vehículo antes de emprender el viaje puede evitar algunos ‘sustos’.

3 CONTRA EL VICIO DE MIRAR…
En multitud de oportunidades se produce una retención adicional en el sentido en el que se ha producido el accidente e, incluso, en el sentido contrario. Se trata del llamado “efecto mirón”, conductores que ralentizan su marcha para ‘enterarse’ de qué ha ocurrido o que, incluso, frenan. Esto, además de provocar mayores retenciones, conlleva el riesgo adicional de provocar nuevos accidentes. Evite mirar, aunque le ‘pique’ la curiosidad.

4 SOLIDARIDAD CONTRA LA REDUCCIÓN DE CARRILES
Cuando acaban los accesos/salidas con mayor número de carriles, cuando se reduce su número por accidentes, averías u obras, se producen retenciones que pueden degenerar en atascos. Últimamente, expertos como Mario Arnaldo (CEA) o Tomás Santacecilia (RACE) han abogado por implantar un sistema de paso alternativo obligatorio a quienes circulan en estos casos (salidas saturadas, reducciones de carril por obras, averías…). Unos lo llaman “intercambio por cremallera” y otros “solidaridad altruista”, pero consiste en el paso intermitente y alternativo de un vehículo de cada carril.

5 NO SEA AGRESIVO, SEA EFICIENTE
La conducción agresiva, con frenazos y acelerones, cambios constantes de carril, sin guardar la distancia de seguridad, origina frenazos y, debido al llamado efecto acordeón, caídas bruscas de la velocidad de circulación, multiplicando frenazos y tiempos de recorrido. La conducción a una velocidad constante, previendo frenazos, no solo le permitirá ahorrar gasolina y evitar emisiones contaminantes, sino que hay estudios que aseguran que circulando todos a una velocidad inferior, pero constante y manteniendo la distancia de seguridad, el conjunto avanza más rápidamente.

Dos efectos que aumentan el atasco efecto acordeon