A Moragues le faltan mil millones

Al conseller de Hacienda, Juan Carlos Moragues, le faltan mil millones de euros para poder cumplir con el déficit del 1,6 % del PIB. ¿Y de dónde los puede sacar? Ya no puede exprimir más los ajustes, el cambio de la financiación autonómica duerme y por impuestos propios y cedidos apenas podrá superar los 1.200. ¿De dónde sacarlos en 2014?

Moragues ha cumplido bien su tarea de embridar el déficit, ahorrando 1.579 millones. Pero debería haber ahorrado 1.000 más y esa es una tarea imposible si no le mete mano de una vez a la estructura de gastos e ingresos de la Generalitat. Un problema que no solo es de la Comunidad Valenciana, ya que en 2013 han incumplido la norma seis comunidades más, incluidas Pais Vasco y Navarra que tienen a su favor los envidiados cupos.

Para encontrar esos mil millones pueden haber dos o tres alardes tácticos, como podrían ser cerrar CACSA o quitar un dígito de salarios públicos. Pero eso es coyuntural. Al año siguiente habría que volver a abrir CACSA y recuperar el valor real de los salarios de los funcionarios.

En ingresos la cosa tiene más oportunidades. En 2006 la Generalitat alcanzó los 3.000 millones por impuestos cedidos o propios. Y en 2013 apenas han rozado los 1.200. Podría mejorarse la gestión, incorporar impuestos al juego, gases contaminantes, almacenes de residuos, cuotas IAE y otros que tienen otras comunidades (Cataluña) y que aquí la Generalitat amaga prudentemente, para no calentar al personal en vísperas electorales. Pero en años de crisis es difícil recuperar el nivel de 2006. Por aquí poco se puede conseguir.

Además, lograr ahorrar mil millones más sería si el gasto se quedara hibernado, cuestión harto difícil por cuanto no puede mantenerse la actividad política a cero. Algo tendrá que hacer el Consell además de hablar de financiación y de lo próximo que resulta llamarse Alberto. Y esas cosas cuestan dinero. En Alicante llevan dos años esperando que la Generalitat se haga presente y esa ausencia se paga.

Va a subir el gasto y suben las obligaciones financieras contraídas en los últimos años para ajustar el déficit y pagar lo imposible. ¿Vendrá el dinero de la financiación autonómica? Moragues y Fabra se pasan el día poniendo velas a la Mare de Deu dels Desamparats pero no parece que Rajoy y Montoro estén por la labor, aunque es fin de semana todos serán parabienes en esa dirección, en la cumbre intermunicipal del PP.

Montoro tiene pendiente la reforma fiscal para asegurar los ingresos que le permitan hacer frente al déficit del Estado y mover algunas piezas en el gobierno de la nación. Y además tienen a Cataluña. La asimetría financiera asoma como una de las cartas a jugar frente a la amenaza soberanista. Por eso Beteta va de duro en las últimas semanas. No quieren dejar que la Comunidad Valenciana se haga ilusiones por si luego hay que dejarla en la cuneta. Pero Moragues y Fabra tienen que seguir con su insistencia. ¡De pie como Roky!

¿Meterle mano a sanidad, bienestar y educación? No es posible ni conveniente, ni es necesario. Hasta el informe PISA ha dicho esta semana que tenemos el peor rendimiento educativo en habilidades de Europa. Y ese problema de capital humano que sufrimos desde hace años (no es producto de Wert) no se arregla con más apretones.

La solución para encontrar los 1.000 millones y muchos más tienen que venir de cambios estructurales. Estamos a régimen y ya no hay bastante con quitarse el azúcar. Hay que meter mano al consumo de hidratos y hacer mucho ejercicio. Hay que cambiar el modelo administrativo y político.

Es cuestión de toda España, de todas las Comunidades. No basta con el azúcar. Hay que plantearse desde por qué las administraciones subvencionan tanta fiesta hasta el coste real de las infraestructuras, muchas de ellas millonarias e innecesarias.

El problema para esto es que ningún partido quiere asumir ese reto por miedo a lo que diga el contrario, que tiene el mismo problema donde gobierna. Por lo tanto, una vez más aparece la necesidad de un gran pacto político para que Moragues ahorre los mil millones y los qué hagan falta.

Jesús Montesinos
www.jmontesinos.es