A río revuelto … coalición que te crió

Evidentemente no se nos escapa que nos encontramos en un momento crucial hacia la carrera para las próximas elecciones 2015 y, de ahí, que el hervidero político esté más caliente que nunca ultimando candidatos, primarias y demás. La última semana ha sido especialmente colmada de estos menesteres y, en todos los bandos.

El presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, ha soltado varias perlas en este sentido. Una, cuando admite que ve el futuro en el hecho de “gobernar sin mayoría” –lo ve bien- ya que piensa que los ciudadanos han perdido la confianza en los partidos mayoritarios. Y otra, cuando desliza la posibilidad de fraguar una coalición formada por populares y socialistas.

Pues, el debate está servido. Aunque es viable también que el señor Fabra haya soltado esto como un ‘globo sonda’ para ver cómo reacciona el pueblo votante en general a estas hipotéticas circunstancias.

Respecto al pacto PP-PSPV, permítanme que siembre la duda. Entiendo que sería lógico por abarcar cuota de poder, pero a la hora de la práctica política me cuesta pensar en las propuestas e ideas que tienen en común. Entre una y media, por ser generosa.

Si lo extrapolamos por ejemplo al mundo del fútbol es como si el Real Madrid y el FC Barcelona, los dos más grandes (hablo económicamente) se sintieran amenazados por un tercero, pongamos el Valencia CF (emergente) y decidieran coaligarse para hacerle frente. Me imagino a esas aficiones –madridistas y culés- intentando ponerse de acuerdo en algo. Bastante improbable. Pues eso.

Después de este breve símil futbolístico, quiero ir al otro lado, al de los que amenazan, esto es, los partidos políticos minoritarios que emergen y que cuentan con votos. Tanto con votos de ciudadanos convencidos como de los que cansados de la ‘inutilidad’ manifiesta del género político, quieren un cambio radical en los gobiernos.

Pues estos días por ejemplo también se ha soltado la lengua (mejor dicho lo ha plasmado en un artículo) Enric Morera, portavoz de Compromís a Les Corts –también líder del Bloc-, quien argumenta la posibilidad de acuerdo con otras fuerzas. Veladamente, aunque él por supuesto no dice nombres, se lo dedica a Podemos.

Podemos, es el partido político de moda y en el que creo que confluyen personas de ideario diferente pero con ganas de cambio y revitalización. Pablo Iglesias, su líder, sabe cómo moverse en los medios de comunicación y, prácticamente no hay día en que no se hable de esta joven formación.

A este carro es al que se quiere subir Morera y también su ‘socia’ en el Bloc, Mónica Oltra (Iniciativa del Poble Valencià). Oltra, también confiesa que es importante el diálogo con otros para lograr una opción poderosa que pueda dinamitar el ‘bipartidismo’.

En resumen, los partidos políticos ‘grandes’ se quieren coaligar y los ‘pequeños’, también sueñan con aliarse. Se va a formar un entramado de sinergias muy bonito en el que todos van a dialogar para llegar a un acuerdo. Esto es una entelequia, por supuesto. Lo que puede ocurrir es que el río político se revuelva todavía más. Y acudiendo al refranero español: a río revuelto… coalición que se crió.

No obstante, lo de la propensión a unirse una condición innata al ser humano. Todos tenemos la necesidad de formar parte de algo y por este motivo nos unimos con otras personas. Queremos sentirnos comprendidos y tener más fuerza. Lo hacemos para muchas actividades de la vida.

A todo esto, en medio de la vorágine estamos los ciudadanos que no nos creemos a la clase dirigente. Pero nuestra falta de fe está totalmente fundada con los cientos de casos de corrupción de los políticos-aquí en la Comunidad Valenciana vamos bien servidos- que manejan nuestros designios y, sobre todo, nuestro dinero. La mayor parte de nosotros, con respecto a la política, nos hemos vuelto ateos o agnósticos. Da igual, las elecciones están a la vuelta de la esquina y, mientras los políticos quieren poder, los ciudadanos quieren… vivir con dignidad.