Clareando

La campaña electoral está en plena efervescencia. Los desayunos informativos de “Fórum del Mediterráneo” concitan asistencias masivas previstas para hoy, día 13, y para el próximo día 21. Primero Rita Barberá, presentada por el Ministro de Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo y, después, los candidatos de Ciudadanos, Carolina Punset y Fernando Giner, cuya introducción hará Albert Ribera.

Dos encuentros que darán mucho que hablar y que preguntar. Dos partidos, intercambiables que funcionan como vasos comunicantes: a más Ciudadanos menos PP y viceversa.

Deberán encontrar –con un mismo electorado- el equilibrio para que las expectativas de unos y otros no produzcan el efecto rechazo que impide el Pacto del Día Después, sea el del pollo, el de la rana o el de siempre jamás. Están condenados a entenderse.

Rita Barberá no puede arriesgarse demasiado en su crítica a la “marca blanca” ni los de ciudadanos aventurar acuerdos con el “enemigo”.

Sería deseable un 32-18 que garantizaría gobernabilidad y ajustes. Un menor castigo para los populares y un éxito controlado para los ciudadanos.

Eso en las elecciones de Comunidad. En las locales entendimiento con las listas más votadas del centro derecha.

Por su parte, en la izquierda, cunde el desánimo al observar que para gobernar sería precisa poca asistencia a las urnas y la suma de PSOE, Podemos, Compromis y Esquerra Unida.

¡Demasiado complicado!

Los números no ayudan ya que la caída de Podemos y la desestabilización del resto no dan para más.

Las últimas encuestas, crueles, reflejan una situación cambiante pero, al tiempo, una movilización importante del centro derecha (¿quién es centro y quién derecha en el binomio PP-Ciudadanos?) que recupera abstencionistas y desanimados a marchas forzadas.

Las elecciones, quizás las más disputadas en los últimos años, tanto en Ayuntamientos como en la Generalitat, nos indicarán el grado de cambio, de miedo, de compromiso y de aire limpio que los votantes necesitan.

La irrupción de Podemos en la izquierda y de Ciudadanos en la derecha, con las correcciones diarias que –como novatos- van haciendo a sus programas y a sus propuestas, nos traen frescura y una renovación en la política, absolutamente necesaria.

U.P y D decidió acudir a la “autolisis” hace tiempo. Los votantes ya lo detectaron y E.U. juega con el fuego del listón del 5%.