CUANDO LA INDIA REZA A BRAHMA Conversaciones con un hindú*

William Vansteenberghe, Experto en Inmigración. Aquarius, el frio cortante de las olasWilliam Vansteenberghe, Experto en Inmigración, Aquarius, el frio cortante de las olas

Sumidos en una crisis antropocéntrica sin paragón por lo injustificada, Europa se está olvidando de que la vida sigue y no espera. En otras latitudes cada vez menos periféricas nacen nuevos problemas y soluciones, la India ha despertado de su sueño eterno dedicado a Visnú y desde que ha llegado al poder su nuevo primer Ministro, Narendra Modi la realidad de este enorme país está cambiando de manera acelerada, pasando de la eterna contemplación al acto creativo propio de otra deidad Hindú, Brahma.

A quién le sorprendiera el primer paso de un primer ministro líder del Bharatiya Janata Party, nacionalista y religioso, por invitar a su nombramiento a su homólogo Pakistaní, Nawaz Sharif y a su presidente Mamnoon Hussain, acto asombroso por la enemistad jurada entre los dos países desde la partición en agosto de 1947, más teniendo en cuenta que el partido del Primer Ministro es nacionalista y ha sido el gran defensor de soluciones militares con su vecino musulmán, de comprender a marchas forzadas que era una maniobra táctica para que a la India se le dejara de ver como la potencia agresora de los débiles pakistaníes.

Era solo el comienzo de muchas medidas que han ido conformando un cambio claro de modelo en la política exterior India, que en Europa ha pasado completamente desapercibida. A diferencia de la política de ninguneo hacía los Estados vecinos, el primer ministro Indio ha ido poniendo en marcha una política de contactos estrechos con Bangladesh, Nepal, Afganistán e Irán, con el fin de paliar la invasiva política de China, la cual a través del comercio va asentándose lentamente en el área Indo asiática.

Llamando a los lazos religiosos común, el Budismo, esta política está ensanchándose hacia el Este, por Camboya, Tailandia y sobre todo Vietnam, con la reciente venta de misiles Brahmos, lo que ha alertado a China de que su expansionismo era contestado por primera vez por la India, desde que el Mundo es Mundo. De hecho las fronteras enormes que tienen los dos países en común, estuvieron abandonadas por la India, desde su nacimiento, ya que cualquier movimiento constructivo, fuese de corte fronterizo o simples infraestructuras, era contestado por el ejército chino, por una serie de escaramuzas que infundían el terror en el cuerpo gubernamental hindú.

Esto ha cambiado de manera drástica, y la India está invirtiendo millones en dotar esta frontera de infraestructura para encaminar material pesado en caso de posible ataque, y de construir lo que debe ser una frontera moderna y defensiva. Con el vecino Pakistaní, la política de buena vecindad ya ha dado sus resultados, ya que tras los recientes ataques terroristas contra instalaciones militares y civiles indias, por primera vez en la historia, el ejército indio ha realizado una serie de incursiones en el territorio disputado por ambos países, y ha destruido todo una serie de bases de entrenamientos de extremistas cercanos al ISIS, y tras hacerlo, ha informado inmediatamente a Pakistán, que con la misma celeridad solo le ha quedado la opción de negar que tales ataques se hubieran producido. Ha advertido asimismo a la Comunidad Internacional, definiendo estos ataques como “quirúrgicos” y contra intereses del extremismo cercano al ISIS, dejando fuera de juego toda respuesta posible a Pakistán y ganándose el apoyo del Mundo occidental. Por primera vez en la historia reciente era la India la que dejaba a Pakistán sin palabras.

Los indios saben que tarde o temprano el orgullo Pakistaní se manifestará en alguna acción directa contra sus intereses, pero le será muy difícil justificarlo como respuesta a un ataque contra la integridad del país, ya que el ataque fue dirigido contra una fuerza terrorista que el propio Pakistán niega que exista en su territorio. El pacto con Afganistán y con Irán tiene otra lectura, la de aislar a Pakistán en su política de intervención en la política interna de Afganistán a través de los talibanes.

Asimismo la poca fiabilidad de este país, debido a su escasa fidelidad a los intereses occidentales, está promoviendo un acercamiento de la India a los EEUU, alejándose a la vez de su polo tradicional, Rusia, que ha cometido muchas equivocaciones comerciales con el país hindú. Un siguiente paso ha sido desarrollar material bélico propio, no olvidemos que India es potencia nuclear, y con el afán de desarrollar otro tipo de material más convencional sale del estatus quo que el poder nuclear conlleva. China, de nuevo ha tenido que ver como sus fronteras cercanas se llenaban de misiles BrahMos, sin que pudiese hacer nada para impedirlo.

Bien asentada en sus fronteras y llevando a cabo una política preventiva, la India se está situando en menos de dos años en un lugar en política internacional que jamás había ocupado, y con herramientas diplomáticas ha conseguido aislar a Pakistán, con militares frenar esta sensación de expansionismo impune del gigante chino, y que la Comunidad Internacional deba contar con una India más cercana a Brahma, el emprendedor, que a la de la época de ensoñación anterior. Asimismo nos recuerda que para mantener una política coherente, un país o grupo de países necesita de buenos gestores que sepan pactar e ir en una dirección única, por cierto muy fácil de encontrar, ya que es la del Bien Común.

*Este artículo va dedicado a mi amigo Param Singh, emigrante sin el cual España no sería igual.

Artículo colaboración de William Vansteenberghe, Experto en Inmigración, Cohesión Social