De conexiones valencianistas y apoyos explícitos

Lejos de considerarme un neolíder, o muñidor de nada, como se pone de manifiesto en un artículo publicado ayer, lunes 15 de diciembre, en el diario ABC, firmado por el periodista Héctor González, un servidor se considera un simple ciudadano más, con la particularidad de estar muy activamente comprometido con la defensa de la identidad valenciana, y preocupado por su entorno territorial, social, político, económico y cultural.

Ese activismo desinteresado, gratuito y sacrificado, me llevó hace más de dos años a participar, junto con otros ciudadanos valencianos, en la construcción de Círcul Cívic Valencià, una entidad cívica y cultural valenciana que representara una nueva forma de hacer y trabajar por la defensa y puesta en valor de las señas de identidad valencianas, desde los principios inamovibles de la valencianidad, pero al tiempo con ideas y métodos propios de la sociedad moderna, avanzada y orgullosa de sí a la que anhelamos pertenecer, y la cual he tenido el honor de presidir durante dos años.

Como consecuencia natural de esa actitud comprometida, activista y preocupada, las personas con idénticas o similares inquietudes acaban confluyendo, interactuando y compartiendo momentos, palabras y espacios. Pero confluir, interactuar y compartir, finalmente, no implica necesariamente respaldar, explícita o ímplicitamente, proyectos políticos personales de nadie. Y, en todo caso, estimo que si a alguien corresponde hacer público su apoyo a un proyecto político es a uno mismo. Contamos con muchos medios para ello en este apasionante e interactivo siglo XXI que estamos viviendo. Y con la libertad de hacerlo o no, faltaría más.

Agradezco pues a este medio el brindarme la oportunidad ejercer la libertad de manifestar públicamente en primera persona que, aquel proyecto político con vocación unitaria, que nazca del compromiso y la voluntad de parte importante de la sociedad valenciana, con los apoyos y liderazgos apropiados, con una firme, argumentada y amplia base ideológica, de estricta obediencia a los intereses netamente valencianos, e íntegramente sufragado por valencianos, gozará de mi apoyo e implicación incondicionales. Porque la sociedad valenciana necesita imperiosamente la materialización de ese proyecto. Y porque mi compromiso y preocupación, después de mi familia, mi trabajo y mis amigos, es el entorno próximo que habito, en toda su extensión, y al que tan orgullosamente pertenezco.

Dicho todo esto, quiero manifestar que considero, a nivel particular, que el proyecto planteado por Cristina Seguí no va a coincidir al detalle con el modelo de propuesta política capaz de despertar mi implicación y respaldo, y desmentir, por tanto, el artículo publicado en ABC en lo que se refiere a mi apoyo explícito a dicho proyecto.

Nadie sabe cuándo llegará el proyecto político que colme mis expectativas como elector y ciudadano. Pero desde luego que cuando llegue, contará con toda mi modesta aportación para convertirlo en el partido político valenciano único y definitivo. Y yo mismo me encargaré de manifestarlo por los medios que considere oportunos.