¿El CES 2015 está herido de muerte? No tan rápido

Todos los años durante los primeros días de enero da comienzo la feria Consumer Electronics Show de Las Vegas. Hace años que los grandes han dejado de orbitar alrededor de este evento para crear el suyo propio o darle más protagonismo al que ya tenían.

Google, Apple y Microsoft guardan sus citas anuales para el final de la primavera o principios de verano. El caso de Microsoft es el último en abandonar las ferias generalistas.

Apple fue una vez un gran apoyo para Macworld, el evento centrado en sus productos y en el que debutó el primer iPhone en 2007. Pero eso cambió a partir de 2008, año en el que atendió por última vez. Ahora echan toda la carne en el asador de 2 o 3 presentaciones exclusivas.

Este progresivo abandono de conferencias generalistas por los grandes ha llevado a algunos periodistas y medios especializados a afirmar que el CES de Las Vegas había dejado de ser relevante. Que estaba herido de muerte.

Aunque es normal que los medios centrados en tecnología esperen anuncios importantes de las principales compañías, debemos recordar que en este “show” ellos no son las estrellas. El objetivo del CES es agrupar en un mismo sitio los productos más prometedores del año que empieza para presentarlos ante grandes retailers.

Son estos grandes minoristas los que elegirán productos y servicios basados en su “instinto” para luego exponer en sus grandes superficies al consumidor final. Ellos son el verdadero público objetivo al que se dirigen las compañías tecnológicas.

Lo cual no quiere decir que el abandono de gigantes como Microsoft no haya tenido un impacto en los productos que se mostraban. Si antes los protagonistas eran los smartphones y las televisiones, ahora parte de ese espacio lo están reclamando los dispositivos conectados. El Internet de las Cosas.

Llevamos escuchando durante años las bondades de una conexión a internet de aparatos que tradicionalmente no la han tenido. Televisores, lavadoras, termostatos, cafeteras o cerraduras que aspiran a una inteligencia superior a la que siempre han tenido.

En una época en la que todo producto de electrónica de consumo se ha comoditizado hasta el extremo y en el que el negocio de los fabricantes depende de márgenes casi invisibles, el único antídoto es dotarle un valor nuevo a la oferta. Sin embargo, ese valor aún no lo percibe el consumidor final, juez absoluto del mercado.

Pero todo esto podría cambiar. El año pasado, Google y Apple anunciaron sus respectivas plataformas domóticas, dando un apoyo al Internet de las Cosas que puede demostrarse decisivo. Se trata de pequeños componentes de algo mucho más grande, pero al menos en el caso de Apple se trata de un marco que resuelve muchos problemas a los fabricantes de dispositivos conectados.

Ya durante el CES 2015 estamos viendo los primeros dispositivos que hacen uno del HomeKit de Apple. A pesar de haber propuestas muy interesantes, el mercado está fragmentado y no tiene un líder claro a nivel de hardware. ¿Veremos este 2015 la entrada definitiva de Google y Apple en este campo de batalla?.