El día decisivo

Estamos en el día decisivo. Ha llegado el día de quitarse la careta en un proceso absurdo, falso y carente de toda ética donde el objetivo estaba más que claro: tapar y esconder los escándalos que se originan en la venta de Porxinos en Riba Roja. Ese PAI, que aún está por ver si tiene solución, surge como maquinación politicobancariaburguesa para acabar un estadio, llevarse la ciudad deportiva a Náquera y sepultar Riba Roja.
Bankia, conocedor de toda esta situación a la perfección, no podía permitirse que todo saliera a la luz. Es por eso que aquel fatídico 11 de diciembre del año pasado, propuso la venta del club convulsionando la junta general.

La aparición de Peter Lim, y el frenesí anti Salvo que emana de altas instancias frena afortunadamente la operación que dejaba al VCF sin patrimonio, incluido los terciarios, ciudad deportiva y todos los ingresos que una sociedad como el Valencia genera.
Un auténtico escándalo cuando José Granell, en nombre de Newcoval, lanza un requerimiento a Meriton Holdings (la empresa de Lim) por 87 millones de euros por lo que ellos pensaban unas plusvalías que se habían generado en unos terrenos.

Ayer mismo, en otro día de intoxicación, la trama salió mal parada. El ayuntamiento de Paterna, por unanimidad, renunció al PAI, demostrando que Manuel Llorente y su Valencia no habían solicitado información desde el año 2012. Tampoco dieron contestación al ministerio de Fomento a la solicitud que afectaba a las vías de transporte.

A las pocas horas, Lorenzo Agustí, alcalde de Paterna, presentaba su dimisión irrevocable. Y ahora mismo, después de nueve meses de contar mentiras, los patronos de una fundación que debe 91 millones de euros, decide si aprueba por mayoría simple (13 de 19 votos) la compra de las acciones de la Fundación, lo que daría a Peter Lim vía libre para sentarse con Bankia.

La actitud de Bankia en este proceso ha resultado realmente lamentable, con silencios sospechosos y con hombres colocados en Bankia Hábitat y en Cerverus.

Veremos hoy si las palabras de Alberto Fabra, deseando que Lim comprase e hiciera un equipo grande, y las de Goirigolzarri anunciando que era una operación magnífica para el club.

En caso contrario, el Valencia CF podría presentar un concurso de acreedores en toda regla.

Lo que mueve el poder, la vanidad y los millones de Euros!!!

Amunt!

 

Julio Insa