El huso y los usos horarios españoles

‘El huso y los usos horarios españoles’, escrito por Enrique Arias Vega, exdirector general de publicaciones del Grupo Zeta

Decía en un reciente artículo que el huso horario español actual no se adecua a nuestra realidad geográfica. Eso escandalizó a bastantes lectores, no por estar en desacuerdo con dicha tesis, sino por haber empleado el término huso. “¡Será usted burro —me reprochaba un anónimo comunicante—, uso se escribe sin hache!”

Eso sería así, en efecto, si habláramos de las costumbres y los hábitos cronológicos de los ciudadanos, pero el término huso horario se refiere expresamente a “cada una de las partes en que queda dividida la superficie terrestre por 24 meridianos igualmente espaciados y en que suele regir convencionalmente un mismo horario”, según definición de la Real Academia.

No me molesta, que conste, la equivocación de esos lectores, ni el injusto enfado de alguno de ellos. Al fin y al cabo, están tan habituados a los crecientes errores lingüísticos y gramaticales de los medios de comunicación que pensaron que se trataba de uno más.

Lo cierto es que los comunicadores españoles nos expresamos cada vez peor. Y no me refiero a términos tan manidos como los de “inminente”, usado en el sentido de “inmediato” y no en el de algo “que amenaza o está para suceder prontamente”; o de “detenta”, como “tenencia de un título”, y no como “retención ilegítima de un cargo”.

La masiva destrucción del lenguaje por nuestros medios es algo que abochorna con vergüenza ajena a amigos periodistas tan rigurosos y precisos como Luis Serrano, Vicent Climent o Vicente Torres, por citar unos pocos. Y, eso, sin aludir a los errores estadísticos, geográficos e históricos a que son dadas las nuevas generaciones de profesionales.

Pero eso, que en el fondo se traduce en una falsificación de la realidad, requerirá otro artículo.