Empieza la campaña de las Europeas

Ya estamos en campaña electoral. El próximo 25 de mayo ciudadanos de toda Europa están llamados a las urnas. Y los partidos han articulado ya sus mensajes clave. El PSOE vehiculará su estrategia en responsabilizar al Gobierno de Rajoy del alto nivel de desempleo, y el PP se centrará en sostener que la recuperación de la crisis ha comenzado. No hay gris ni punto medio. O blanco, o negro.

Una maniobra con la que los dos grandes partidos buscan movilizar al electorado, para luchar contra una abstención que puede superar el 50%. Dijo González Pons, -y es verdad-, que su principal enemigo es la abstención y no el PSOE. Pero para unos y otros utilizar a los parados como argumento puede ser un arma de doble filo. Me explico.

Cuando nuestros políticos hablan de brotes verdes, de que lo peor de la crisis ya ha pasado, cuando justifican haber incumplido el programa electoral porque las circunstancias ahora son otras y ha sido imposible, o cuando exageran al valorar unos datos de empleo ‘históricos’, en algún lugar de España y de la Comunitat Valenciana alguien se convierte en un desencantado más de la política.

Si algo deja claro el último sondeo del CIS es que suspendemos a nuestros líderes, que los principales problemas que percibe la ciudadanía son el paro y la corrupción, y que si tiene que elegir entre algún partido en concreto se queda con “ninguno”. Así lo creen 4 de cada 10.

Aunque el último estudio del CIS otorgaba una ventaja de más de 5 puntos al PP sobre el PSOE, hay que recordar que a las 2.500 personas que participaron de la encuesta se les preguntó por su voto en unas hipotéticas elecciones generales. Falta por ver qué dirá hoy el estudio del CIS, en el que sí se ha preguntado a la ciudadanía por quién quiere que nos gobierne desde Bruselas.

Declaraciones como las de Mariano Rajoy, que en un mitin de Galicia dijo que “España va a mejor”, no ayudan. Sonaba mejor aquello de “España va bien”, frase popularizada por un Aznar que se ha sentido dolido por su escaso protagonismo en estos comicios. Hasta Zaplana salió en Alicante a defenderle, valorándolo como un activo importante del PP.

No me negarán que el ambiente político está raro. Apenas se percibe la campaña electoral. Y los partidos políticos tienen dudas acerca de cómo afrontar estas elecciones. Un claro ejemplo es la incertidumbre existente aún hoy sobre si el PPCV optará por llenar el coso de la Plaza de Toros de Valencia, para que Rajoy y Cañete se den aquí un baño de masas.

Dirigentes del PP señalan en privado que “ya no hay más opción”, porque irse a otro escenario más reducido sería evidenciar un fracaso. Sería decirle al electorado que esta vez no estaban seguros de poder llenar la Plaza de Toros. Y si deciden llenar el coso taurino y no lo consiguen, peor aún, porque el titular de “pinchazo” es el más temido en cualquier acto de este tipo. Para PP, PSPV, o para cualquier partido.

El inmenso esfuerzo, económico y humano, que supone tener la Plaza de Toros llena, sirve para exhibir músculo. Los más de 200.000 euros de gastos se traducen en 5 minutos de apertura en todos los informativos. El PSPV ya ha dicho que ni de broma. Que no irá a la Plaza de Toros. Habrá que ver qué pasa. Sin duda la mejor opción para el PPCV es ir a la Plaza de Toros. Pero si no se llena, será el principio del fin. Veremos.

 

Fernando Alabadí

Director de El Meridiano L’Horta

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