En cuatro años todos calvos

Jesús Montesinos

Con la frivolidad y las urgencias mediáticas acostumbradas últimamente el PPCV resuelve esta semana la sustitución de Alberto Fabra por Isabel Bonig. Dios te lo dio Dios te lo quitó y punto. En los partidos políticos españoles no cabe mayor reflexión. Ni primarias ni historias.

Y ahora estallan todos los análisis, previsiones, valoraciones y suicidios correspondientes sin pensar que a fecha de hoy da lo mismo que en la poltrona de la oposición estén Isabel Bonig, Catalá, Ciscar, Betoret, González Pons o García Margallo un primo hermano de todos ellos.

Podemos pasarnos todo el verano especulando sobre si la Bonig es Guerrillera de Cristo Rey, del Opus o una dama de hierro. Dinamita pa los pollos. O si Moliner quiere ocupar un espacio o si Elena Bastidas es una esperanza blanca. Puro humo para ocultar la gran verdad: en la Comunidad Valenciana el PPCV es pura oposición y no mandan un carajo. Y el poco poder que tienen en dos diputaciones tendrán que ejercerlo sin un duro.

UNA ETERNIDAD

Y la segunda verdad. No van a tener ocasión de mandar hasta dentro de cuatro años. ¡¡Cuatro años!!Y seguramente hasta dentro de ocho años. ¡¡Ocho años!! Una eternidad en política.

Hace cuatro años Alberto Fabra todavía era alcalde de Castellón y Camps presidente de la Generalitat. Imaginen ustedes lo qué puede pasar en los próximos cuatro años y cómo estará el PPCV para ese momento. Por eso da lo mismo que Isabel Bonigseacursillista del Séptimo Día o marxista leninista.

El o la candidata ideal a la Generalitat por el PPCV y a las principales alcaldías debe tener muy claro qué pensará el electorado dentro de cuatro u ocho años. Es como el basket. Hay que tirar la pelota a dónde va ir el jugador, no a dónde estaba antes. Y todos estos aspirantes no saben hacer eso. En cuatro años todos calvos. Y en ocho puro polvo.

ALGO MAS QUE EL APARATO DEL PARTIDO

El nuevo poder en el PPCV debe estar bien conectado con la sociedad a la que quiera representar y tener un master en conocimiento del medio. No solamente controlar el aparato del partido. Eso sirve para poco. Y no tiene importancia alguna que esté o no apuntado/a al PP. Todo lo demás es menjar per als patos. Por eso da lo mismo que ahora ocupe plaza IsabelBonix.

Si el electorado ha cambiado en estos años pasados imaginen lo que va a cambiar en los próximos cuatro u ocho años. Por eso será el tiempo el que barrerá a la Bonigy a todos los figurantes de este ciclo. Pueden tocar las maracas o presentar los mejores datos económicos de la década. Las mayorías se consiguen por otros medios. Y eso no lo saben hacer la Bonig ni los Arriola.

Pero además el PSOE en el gobierno es la mejor máquina de agitprop de la democracia española. Y si a ello le sumas Mónica Oltra y Compromís, por muchas broncas internas que tengan, no los sacas del poder ni con agua caliente. ¿Qué pintan en este panorama las Isabel Bonix y demás? Puro postureo interno. Por lo tanto todo el ruido de estas semanas es solo una guerra de vanidades muy recurrente mediáticamente. A lo mejor porque el PPCV no se ha dado cuenta todavía que desde el 24M es oposición.

@jmontesinos