Invite a un político a desayunar

La moda de esta temporada es desayunar, comer o cenar en grupo con un político. Unas veces lo organiza en Valencia el Forum Europa, otras Conexus, las más son los llamados desayunos de trabajos de agencias o medios de comunicación y hay hasta gentes que pagan a escote y se llevan a tomar café y magdalenas valencianas a Albert Rivera, Rosa Diez o Pepe Ciscar.

No se priven. Cualquiera tiene un político disponible para ser invitado a contar sus cuitas ante una audiencia deseosa de tocar madera. Es la moda. Hay señoras que se ponen de largo para desayunar y señores que cogen el AVE a Madrid para cenar en el Siglo XXI con Zaplana/Fabra o en el Casino con tal de que Alberto Fabra los vea de refilón.

Y hay candidatos de la oposición que ruegan a quién sea que les lleven a un desayuno para asegurarse que al día siguiente salen en alguna foto. Tanto es el afán por un café con leche y magdalena valenciana que incluso hay algunos que ya están devaluados. Me comentaban que la pasada semana fue gente de Valencia a Madrid para un desayuno con Albert Rivera y después de oír el principio no se quedaron ni al segundo café. Hasta el Duque de Alba salió huyendo.

En las últimas semanas he acudido a alguno de esos desayunos, más interesado en mojar magdalenas valencianas cual si fuera Proust que por el mensaje a recibir. La sesión fue peor de lo que me había imaginado, aunque no la citaré a ella para no generar más enemigos, que ya tengo bastantes. ¡Mira que decir que no mira hacia arriba para expresar su fidelidad al jefe!!

Copiado del modelo americano y fomentado por los medios de comunicación que consiguen titulares de forma barata, esto de los desayunos es un formato aberrante y aberrante debería resultar para los protagonistas. Pero la cuestión es que a los políticos les encanta, porque así protagonizan un espacio y un tiempo, sin darse cuenta que de ahí no pasa. No suman ni un voto, ni un favor para su campaña y más bien la gente acaba diciendo: “¡Que flojo!! ¡Yo creía que tenía algo que decir…!”

Los políticos dicen en estos lugares los tópicos al uso. El PP habla del tripartito y la financiación. El PSPV/PSOE de que Fabra tiene que adelantar las elecciones. Compromís reivindica su lugar en el sol. Y EU proclama la redención a través de sus votos. Los de Diez, Rivera o los de Vox son desayunos más animados. Tiran contra todo dios. Y como torean en todas las plazas algunas veces meten la pata confundiendo Comunidad con País Valenciano. Los desayunos a duo (Puig/Gaspar) han resultado tan full como las primarias. ¿Para eso montan tanto lío?

¿Y cómo no tienen más alternativas los equipos de los políticos? Primero porque los políticos no les dejan, amarrados a los tópicos más decimonónicos en la comunicación con la sociedad. Y segundo porque estos equipos no saben ni quieren saber. ¿Imagina alguien un desayuno de estos en el bar de un polígono en Sagunto o en Vara de Quart?

Les doy una pista para que hagan otra cosa. Lean el libro de Lluís Bassat sobre Creatividad. (ver video http://youtu.be/nVidBY8EGlo). Sirve igual para vender una ONG, una idea política o una marca. Es un libro y un video (perdón por la mala realización) clarísimo para explicar que para vender, convencer, atraer e incluso engañar hacen falta ideas, creatividad, y pasión, todo bien hecho.

Bassat define entre otras unos cuantos caminos creativos para presentar un producto, en nuestro caso político: Demostrar, comparar, saber presentar la idea, explicar la experiencia, un toque de humor, sensualidad y hasta violencia expresiva, música (ritmo/melodía), asumir roles, simplicidad en la exposición, símbolos gestuales, trozos de cine (la vida es un cine…) y emocionar, mucha emoción, para que la gente crea lo que le cuentas.

¿Serían capaces los políticos valencianos de huir de los lugares comunes para ser creativos en la solución a nuestros problemas? ¡No!! ¿Son nuestros políticos capaces de algunos de esos caminos creativos para presentarse ante los ciudadanos? Más simple: ¿Son capaces de emocionar? ¡¡No!! Pues entonces a tomar café y mojar magdalenas valencianas.

Jesús Montesinos
www.jmontesinos.es