Los que facilitaron el saqueo

Miércoles 6 de mayo. Enésimo capítulo de ese serial que llamábamos caso IMELSA y ya es caso Rus y que, según vamos escuchando en las bochornosas grabaciones que se están haciendo públicas, afecta, directa o indirectamente a un ex Vicepresidente del Consell y Conseller de Economía “que lo quiere controlar todo”; a otro ex Vicepresidente del Consell “que recauda para el tuerto y para él”; a “la jefa” del ayuntamiento de Valencia; a un ex Director General de Presupuestos de la Generalitat, que luego gestionó CIEGSA, dejando una deuda de 2.500 millones de pesetas….

Miércoles 6 de mayo. Se reúne el Colegio de Comisarios en Bruselas. En el Orden del Día, las trampas que se han hecho en las cuentas públicas oficiales del Reino de España durante muchos años. ¿Culpable Rajoy? No. Las trampas son autonómicas, de la Generalitat Valenciana. Los culpables se llaman Zaplana, Olivas, Camps, y desde luego, también Fabra. El culpable se llama Partido Popular.

Ambos hechos se contarán por separado. Quizás uno acabará como un tema más en las secciones de economía de los periódicos, pero el otro estará presente durante mucho tiempo, en periódicos, radios y televisiones, para
oprobio de todos los valencianos de bien, hartos de tanto sinvergüenza. No obstante, ambos están conectados. Con una correcta gestión presupuestaria, en la que no se hubiese podido gastar un euro que no estuviese presupuestado y convenientemente intervenido por los órganos correspondientes, los saqueadores que han proliferado durante estos años, lo habrían tenido mucho más difícil.

La sanción que se plantea en Bruselas por falsear las cuentas públicas y esconder el déficit, confirma la mala gestión. Se nos sanciona porque en el 2012 aparecieron facturas, por más de dos mil millones de euros, que la Generalitat de Fabra explicó repetidamente que no suponían un gasto nuevo, que simplemente eran gastos de años anteriores que no estaban contabilizados. Al sacar a la luz esas facturas, escondidas a efectos contables durante años, Fabra y los suyos evidenciaban las mentiras en las cuentas públicas anteriores, eso sí, los mentirosos también eran suyos.

Fabra no puede alegar desconocimiento, ese ha sido un caballo de batalla de la oposición en las Corts desde hace muchos años, cuando él ya era diputado, antes de ser President. Yo misma, he protagonizado infinitos debates con las “facturas en el cajón“ como estrellas invitadas. Repetíamos hasta la saciedad que no era un simple problema de técnica contable. Una “factura en el cajón”, supone que hay un gestor que realiza un gasto sin cobertura presupuestaria y sin el visto bueno del interventor. El Partido Popular justificaba la existencia de esas facturas, incluso las utilizaba como ejemplo para defender la necesidad de mayor financiación.

Reconocer como normal el incumplimiento del control presupuestario, era también la explicación pública a los sobre-costes de Terra Mítica, de la Ciudad de las Ciencias, la Ciudad de la Luz, de los colegios de CIEGSA, etc. Ahora ya sabemos la realidad de esos sobre-costes: Las declaraciones del juicio de Terra Mítica, o ese 3% y esa recaudación de los que se habla en las grabaciones, no dejan lugar para dudas.

Hoy es incuestionable, que durante años, el Partido Popular valenciano, generó un espacio de tolerancia, que facilitaba la aparición de todo tipo de asuntos turbios. Por eso, es erróneo creer que apartando a Rus, como se hizo anteriormente con los implicados en Gurtel, o Brugal, es suficiente para Fabra.

Con nuestra tierra literalmente saqueada, hay que señalar también a aquellos que, por omisión, facilitaron el saqueo. Señalar y no permitir que pasen sin castigo. El castigo judicial llegará en su momento para unos, pero antes, debería llegar el electoral para los otros. Hace cuatro años ya vivimos un perdón electoral, total por dos trajes… Aprendamos de los errores.