Mejor juntos

 

 

Que quede claro desde el principio que la presencia de jefe de la oposición en Bruselas apoyando los puntos del Gobierno de España es buena, justa y necesaria; que al pacto se hayan sumado los nacionalistas y UPyD, parece tranquilizador y que el banco azul estuviera absolutamente vacío durante el debate, resulta, al menos, desconcertante. Hasta aquí todo bien de puertas adentro. Lo que uno se pregunta es si todo este despliegue de fotos, portadas, discursos, presencias y ausencias influye realmente en la cumbre europea. Yo, la verdad, pienso que no, y aunque, como he dicho, es mejor ir juntos que con discursos diferentes, dudo mucho de que a la señora Merkel le preocupe no ya la posición del BNG, ni tan siquiera la del PSOE.

 

Pero si por ahí fuera  el pacto no va a resultar trascendente, si parece que era necesario aquí dentro y tampoco el asunto llega demasiado lejos: hace falta tener sólo dos dedos de frente para apoyar lo que, por otra parte, no deja de ser una lista de buenas intenciones y deseos de España frente a Europa. Tampoco se puede hacer mucho más, es cierto, pero desmarcarse del programa ni es coherente ni tiene sentido. Por eso se han ido los de Izquierda Plural, porque sólo desde su cómoda situación se puede afirmar lo que dijo su portavoz  José Luis Centella: “Austeridad, ni tonta ni lista. No queremos ningunas”. Pues vale Centella, pero las cosas son como son y no parece que lo contrario a la austeridad haya dado buenos resultados. Tampoco la austeridad a palo seco y por eso es hora de reflexionar en Europa y plantearse qué hay que cambiar para que el enfermo mejore.

 

Y nos queda el sector radical del PSOE, ese al que le asusta tanto ponerse de acuerdo en lo que sea con un gobierno del PP. ¿No recuerdan lo que dio de sí aquel cerco sanitario al partido de Génova cuando estaba en la oposición? Se lo recuerdo: la mayoría absoluta frente a la debacle socialista. Aquí ya no se puede andar solo y, o entendemos que la democracia es eso, o nunca levantaremos cabeza. Así de claro.