Microsoft y la lucha por la relevancia

El miércoles pasado, Microsoft convocó a los medios para la presentación de su nuevo sistema operativo: Windows 10. Esta nueva versión incorpora novedades de otros sistemas competidores al mismo tiempo que vienen aderezadas con ideas propias y frescas.

Cortana es el asistente virtual diseñado por Microsoft, la cual ha sido integrada en el propio sistema operativo de una manera que promete productividad. También pudimos ver la gran experiencia de esta compañía en los servicios “cloud”, donde sigue siendo uno de los líderes indiscutibles.

Pero lo que realmente captó la atención de todo el mundo fue HoloLens, unas gafas de realidad aumentada que Microsoft presentó como si se tratase de hologramas.

Realmente estamos ante unas gafas que proyectan imágenes en sus cristales, por lo que nuestros brazos y manos quedarán tapados por esas mismas imágenes.

A pesar de esto, HoloLens es una tecnología impresionante. Quedan muchas dudas en el aire como su precio, fecha de lanzamiento y qué van a poder hacer los desarrolladores con estas gafas.

No es la primera vez que vemos a la empresa de Redmond haciendo demostraciones y mostrando vídeos sobre un futuro exageradamente optimista.

Pero en esta ocasión se trata de intentar reclamar la atención y el protagonismo en un escenario tecnológico en el que Microsoft pugna por mantenerse relevante.

Google y Apple son las dos compañías que lideran la tecnología de consumo en la actualidad por razones diferentes. Microsoft se encuentra a la zaga y corre el riesgo de acabar siendo irrelevante. No significa que vaya a desaparecer, simplemente que sus novedades no entusiasmen o no llamen la atención de la gente.

De ahí la presentación de HoloLens.

Windows 10 era la verdadera estrella de la presentación. Un sistema operativo que ya se puede descargar aunque esté en fase de pruebas. HoloLens es todo lo contrario. Un video promocional muy chulo. Unos prototipos interesantes pero que serán incómodos para un uso continuado. Pocas aplicaciones reales que vayan a interesar al público general más allá del videojuego Minecraft.

Microsoft también se entusiasmó con lo que podrían hacer los desarrolladores con Kinect. Han pasado cinco años desde su lanzamiento al mercado y de revolución ha quedado poco.

Es importante enseñar lo que es capaz de hacer tu compañía, no sólo de cara al público sino para animar a las “tropas”. Demostrar a tus empleados que su compañía sigue construyendo el futuro que ellos mismos van a protagonizar para mantener su ilusión.

Pero cuando ese futuro no se materializa acaba teniendo el efecto contrario.