Una proposición indecente

El abogado Vicente Boluda reclama la deuda histórica con la Comunitat

Si hace unas semanas los valencianos recibíamos un importante varapalo a nuestra maltrecha financiación por parte del Partido Popular (PP) a través del Secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta (número dos de Montoro), ahora, desde la bancada contraria, el ex Ministro de Industria de Zapatero, Miguel Sebastián, nos propone una reforma de la organización territorial en la que las comunidades serían diluidas en el Estado, manteniendo la autonomía tan solo las tres que él considera históricas: Cataluña, País Vasco y Galicia. Una proposición indecente, qué duda cabe, para todos los valencianos.

Y es que la idea del ex Ministro pasaría, por tanto, por suprimir el autogobierno en la Comunidad Valenciana, a la que además menosprecia apartándola de la lista de las mal llamadas comunidades “históricas”. Propuesta que ni siquiera ha recibido reprobación alguna desde las filas del PSPV, quienes, además de tener que pedir permiso a Madrid hasta para ir al baño, andan muy ocupados con la campaña para hacer del Mestalla el campo vitalicio de las finales de la Copa del Rey. Para reírse, por no llorar.

Muchos se preguntarán qué es eso de las “comunidades históricas” y por qué el antiguo Reino de Valencia ha sido excluido de la lista. Pues bien, éstas son, sencilla y llanamente, las comunidades que, en el momento de aprobarse la Constitución, en 1978, gozaban de un régimen preautonómico, es decir, que habían votado ya un proyecto de Estatuto de Autonomía y que, por tanto, una vez en vigor ésta, podían acceder a su autogobierno por la vía rápida, evadiendo el plazo general de cinco años fijado para el resto. Efectivamente, dichas comunidades eran las señaladas por el ex Ministro, esto es, Cataluña, País Vasco y Galicia, pero también Andalucía y la Comunidad Valenciana, que aun cuando no se quiso equiparar a las anteriores (no se quiso reconocer su gobierno autónomo en la guerra civil por haberse establecido en un contexto “revolucionario”), accedió también por la vía rápida a su autogobierno. No existe pues, justificación alguna para el “olvido” del ex Ministro.

Y es que lo que dijo el señor Sebastián no tiene nada que ver con lo que pretendía decir, pues confundió las comunidades históricas con las “nacionalidades históricas”, que no son sino las comunidades autónomas con una identidad colectiva, lingüística y cultural diferenciadas del resto de las que componen el Estado. Y aquí vuelve a equivocarse el ex Ministro: además de las mencionadas por él, la Comunidad Valenciana, Aragón, Navarra y Baleares, forman parte del grupo de nacionalidades históricas que la Constitución reconoce y ampara. ¿Acaso no sabe, Sr. Sebastián, que antaño fuimos un reino? ¿Acaso no reconoce la identidad propia de los valencianos y su lengua? ¿Acaso no recuerda la aprobación del nuevo estatuto de autonomía valenciano, siendo Presidente Zapatero, en cuyo texto se reconoce textualmente a la Comunidad Valenciana como nacionalidad histórica?

Ciertamente la moda actual (y pasajera, espero), que algunos partidos de ámbito nacional proponen, pasa por la supresión de todas o algunas de las autonomías (como pregonan VOX o nuestro querido ex Ministro), o la devolución de competencias al Estado (como proponen UPyD y Ciudadanos). Sin embargo, la inmensa mayoría de los valencianos ni queremos ni estamos dispuestos a diluir nuestra autonomía, como han defendido las formaciones valencianistas Poble Democràtic (POBLE), Acció Nacionalista Valenciana (ACNV) y Renovació Política (RePo) tras las declaraciones de Sebastián. Más bien exigimos más y mejor autogobierno.

Vicente Boluda
@VBoluda