Victoria con olor a naftalina en las primarias del PSPV

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“Ha empezado la cuenta atrás del Gobierno del PP en Valencia” decía un exultante Ximo Puig tras ganar las primarias socialistas este domingo. Lo peor de todo es que, probablemente, tenga razón: las últimas encuestas encargadas desde ambas formaciones (algunas mantenidas en secreto), indican que, de celebrarse elecciones hoy, la victoria del tripartito estaría asegurada. ¡Que Dios nos ayude!

Un buen amigo socialista (ningún amigo es perfecto) me garantizaba hace semanas, pese al disgusto que ello me generaba, que era absolutamente imposible que el aspirante, Toni Gaspar, pudiera derrotar a Ximo Puig en las primarias para la elección del candidato del PSPV a la Presidencia de la Generalitat. Ni él, ni nadie. Y tras los resultados, en los que el actual Secretario General ha obtenido el sesenta y nueve por cien de los votos, parece que no iba desencaminado. Y es que, por mucho que los seguidores de Gaspar hayan estado denunciando irregularidades en el proceso (como ya hiciera el ex Ministro Antoni Asunción, ahora miembro de Ciudadanos, en las anteriores primarias), lo cierto es que la victoria es tan aplastante que no deja lugar a dudas: quienes tenían derecho a voto han decidido respaldar la línea oficial liderada por el Sr. Puig.

Sin embargo, no puedo dejar de realizarme multitud de preguntas tras el resultado de las primarias. ¿Cómo es posible que el Sr. Puig haya conseguido ganar? La respuesta a mi juicio es el temor existente en las estructuras internas del partido de perder su posición ante la llegada de alguien dispuesto a cambiar las cosas (o las personas). Y lo digo porque si bien es cierto que eran primarias abiertas (demasiado abiertas dicen algunos), la inmensa mayoría de las agrupaciones votó en bloque en contra del aspirante. ¿Hay pues voluntad de renovación en las filas socialistas? Parece que no, teniendo en cuenta que el argumento de lo nuevo defendido por Gaspar no ha triunfado y que quien se proclama candidato es un lermista que lleva en la primera línea desde hace más de tres décadas.

Ya lo ven, el Sr. Puig revalida su liderazgo, y lo hace con mayor diferencia que cuando venció a Jorge Alarte, donde obtuvo el sesenta y uno por cien de los votos. Y ello a pesar de que el PSPV, de celebrarse hoy elecciones, obtendría los peores resultados de su historia. Y si llega a ser President de la Generalitat Valenciana, lo será única y exclusivamente por la alianza con los catalanistas de EUPV y Compromís y el desgaste del Partido Popular. Algo huele a naftalina en el seno del PSPV.

Vicente Boluda