Adictos a los huertos urbanos

Hoy en día, tener un huerto urbano está al alcance de todos. Podemos tenerlo en casa o alquilar una pequeña parcela donde emprender nuestra tarea como cultivadores. Desde qué productos plantar, el tiempo que les vamos a destinar o hasta el lugar dónde queremos tenerlo son algunas de las tareas que como agricultores deberemos tener en cuenta. 

Mónica Bello es una joven de Manises que se decidió a alquilar una pequeña parcela en ‘Los huertos del Túria’ a las afueras de la localidad. Mónica cuenta a VLC NEWS que alquiló una de las parcelas donde crear su propio huerto urbano porque le gustaba mucho la agricultura ecológica de la que nos cuenta alguna de sus ventajas ya que para esta joven agricultora “el sabor de los alimentos cambia mucho y además las hortalizas duran más tiempo en la nevera”. Otra de las razones por la que arrendó el huerto es “porque quería plantar mis hortalizas. Podía hacerlo en casa pero me atraía más la idea de tenerlo fuera”. Afirma que  “en el huerto está todo listo para que la persona vaya y cultive, el terreno ya está abonado y hay riego por goteo, por lo que sólo tenemos que plantar y y realizar algunas tareas de manteniemiento”. Otra de las ventajas que ofrece este tipo de agricultura es que le podemos dedicar el tiempo que queramos, “tú eliges el día, la hora y el tiempo que quieres dedicarle. Los dueños de las parcelas establecen un horario, pero son bastante amplios” afirma Mónica. En cuanto a los precios por alquiler y manteniemiento nos cuenta “donde tengo yo el huerto hay dos tipos de parcela, de 30 m² y de 50 m² y los precios oscilan entre los 30 y 35 euros al mes”.

Se cultiva según la temporada

En referencia a los productos que suele cultivar, la manisera comenta “se cultiva según temporada, por ejemplo, ahora es la temporada de verano, pues desde el mes de abril empezamos a plantar: calabacines, tomates, berenjenas, lechugas o melón. Pero depende de la temporada, el cultivo se suele cambiar cada 3 o 4 meses”. Además en un mes o mes y medio se suelen obtener los frutos, según afirma Mónica.

Para ella es un hobby que le relaja y a través del cual ha aprendido mucho sobre el cultivo. Lo recomienda a todos aquellos que tengan curiosidad por que “hay cosas que no sabemos de las plantas, su crecimiento y cultivo. Además creo que se puede ver como una actividad familiar en la que grandes y pequeños cuidan su huerto y van a recoger lo cultivado” Según Mónica “somos muy urbanos y es una buena idea para intentar que la huerta no se pierda. Hay mucha edificación en la ciudad y tenemos que recuperar la huerta valenciana”.

Huertos urbanos en Benimaclet

Como Mónica muchas personas se apuntan a esta moda. Sin ir más lejos, en el barrio valenciano de Benimaclet, se ha creado ‘Los huertos urbanos de Benimaclet’ una iniciativa de la Asociación de Vecinos quienes han conseguido hacer de unos terrenos abandonados, desde hace años, su lugar de cultivo. Los vecinos están muy contentos y se han apuntado a las redes sociales, a través de las cuales hacen partícipes a otros de las actividades, talleres y reuniones que llevan a cabo en su huerto urbano. Un ambiente distinto donde compartir con otras personas tiempo e ilusión.

La huerta en casa también es una opción

Por el contrario hay gente como Fernando Fernández, vecino de Valencia, a quien le encantaría tener su huerto urbano desde hace muchos años, pero le es imposible ya que las condiciones laborales no se lo permiten. Trabaja en horario comercial, en una tienda de bicicletas, desde los 16 años. Según Fernando “me hace ilusión tenerlo porque me gusta la naturaleza, cultivar, ver crecer las plantas, el fruto que dan. Es algo que me relaja y con los que disfruto pero a pequeña escala”. Por ahora se conforma con un pequeño huerto urbano que ha creado  en el balcón de su casa, donde planta tomates, pimientos, lechugas, calabacines y pepinos entre otras hortalizas. 

En su caso el trabajo es el motivo por el que se ha decidido a instalar su huerta en casa y no alquilar un espacio en alguno de los huertos urbanos de la ciudad.  “No tengo una parcela por falta de tiempo ya hay que estar atento a las plantas por ejemplo, a los tomates hay que ponerles cañas para que se enreden y es delicado”. Afirma que en cuanto se jubile alquilará un terreno “me gustaría tenerlo fuera de casa, el campo es más libre, hay más luz y puedes cultivar todo lo que tú quieras mientras que en casa estás limitado. En los balcones hay que tener muy encuentra la orientación al sol, en muchas ocasiones solo puedes plantar hortalizas en primavera y verano porque es cuando hay más sol y eso si tienes suerte y tu balcón está orientado hacia el sol”.

Otros países se apuntan a los huertos urbanos

La adicción por los huertos urbanos ha llegado hasta Londres donde se ha creado el ´Edible Bus Stop´, una ruta del autobús 322, en la que los vecinos pueden servirse lechugas o tomates, entre otros, según se bajan del autobús en Landor Road. También Nueva York vive el “boom” del cultivo en los tejados de sus edificios. Además, allí ha nacido  el  movimiento de los “greenhorns” (jóvenes granjeros urbanos)  que en ciudades como Chicago, Detroit o Portland.

Solo o en compañía, dentro o fuera de casa. Un huerto urbano ofrece muchas posibilidades a aquellos que quieren tenerlo. Destinar el tiempo de ocio a plantar semillas y observar su crecimiento con el paso del tiempo es una idea que cautiva ya a cientos de personas ¿Eres tú una de ellas?