Blasco Ibáñez llegará al mar, “es irrenunciable”

Alfonso Novo: “La división del tripartito pone en riesgo posibles inversiones en el cabanyalVista del barrio del Cabanyal de Valencia

No cabe otra idea para el equipo de Barberá: Blasco Ibáñez llegará hasta el mar a través del Cabanyal. Es un proyecto “irrenunciable”. Es la afirmación que ha sostenido la alcaldesa de Valencia este martes, saliendo al paso de las críticas y posturas contrarias que han continuado dándose esta semana de oposición y vecinos.

Aunque se trata de una lucha antigua, persiste viva por ambas partes, a favor y en contra de la prolongación. Un día después de que la plataforma Salvem y la asociación de vecinos de la zona informaran tras una reunión con el vicealcalde, Alfonso Grau, de que dan por zanjadas las posibilidades de diálogo con el Consistorio y que perseguían, Rita Barberá incide: “el proyecto de El Cabanyal es el aprobado en el Ayuntamiento”. Se trata del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) del Cabanyal-Canyamelar, y que, por tanto, “la prolongación es irrenunciable”.

Aprovechó la primera edil la presentación del Plan de Telefónica de despliegue de fibra óptica en la Comunitat para retomar la cuestión al ser preguntada por los medios, interesados por el envío de la propuesta al Ministerio de Cultura.

La Comisión Bilateral de Cooperación Administración General del Estado-Generalitat ratificó el acuerdo adoptado en octubre por el Consejo de Ministros, en el que decidió retirar el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Ejecutivo central bajo mandato socialista contra el decreto-ley 1/2010 y la Ley 2/2010, que la Generalitat dictó tras la aprobación de la orden de Cultura que paralizó el Pepri y por tanto los derribos previstos en él.

Esta decisión se producía porque, a su vez, la administración autonómica se comprometía a derogar esa ley, con lo que quedaba en vigor la orden ministerial. Entonces, Generalitat y Ayuntamiento acordaron estudiar las fórmulas necesarias para adaptar el Pepri a esa orden garantizando la protección de los valores históricos del Cabanyal.

Barberá ha remarcado que el proyecto del PP ha pasado todos los trámites administrativos, por doce sentencias favorables, nueve del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) y tres del Tribunal Supremo (TS), y que, “en una extralimitación intolerable, el Gobierno anterior decidió suspender con una orden ministerial”.

Barberá sostiene que esa “orden ministerial es perfectamente modificable por una razón fundamental, si una ley aprobada en el Congreso fue modificada por decreto, la ley del Plan Hidrológico Nacional, fíjense ustedes si es posible o no modificar una orden ministerial”. En este sentido, dice, “la prueba es que cada vez que el Gobierno socialista ha llegado, ha cambiado la ley de educación por ejemplo. A ver si un gobierno tiene obligatoriamente que gobernar con alguna norma anterior, no”.

“Por lo tanto, lo que estamos trabajando es en modificar, dentro de la menor alteración posible, esa orden ministerial y se está trabajando con el mismo proyecto”, explicó la alcaldesa.

Por su parte, Joan Calabuig “ha lamentado” como portavoz socialista que  Barberá “mantenga su obstinación por mantener un plan que dos Gobiernos de distinto color político le han ordenado que abandone”. E indicó que el Consejo de Ministros del pasado 31 de octubre “abría un nuevo escenario al dejar claro que la orden ministerial cumplía todos los procedimientos y se enmarcaba dentro de las competencias del Estado, por lo que está plenamente vigente”.

En esta línea, ha pedido a la alcaldesa que “rectifique, deje de paralizar el barrio y hacer sufrir a los vecinos y vecinas. Tiene que acabarse ya la degradación del Cabanyal” y que el equipo de Gobierno “proceda inmediatamente a retirar la circular municipal que paraliza licencias”. Según Calabuig, la solución del barrio “llegará en 13 meses”, confiando en una victoria en las urnas del PSPV.

Por otro lado, el concejal de EU Amadeu Sanchis ha mostrado su “estupefacción ante el resultado de la reunión mantenida entre la Asociación de Vecinos del Cabanyal y la plataforma Salvem el Cabanyal”. Desde su formación, dijo, “entendemos que, precisamente después de tantos años de parálisis del barrio y de tanto polémica que ha derivado en una confrontación de posiciones, lo más razonables es comenzar a restañar heridas a través de un proceso en el que participen la totalidad de los actores implicados”.