EDITORIAL. Forma y fondo en la publicidad electoral postal del 24M

Seguro que la mayoría de ustedes ya han recibido en sus casas la publicidad electoral que envían los partidos poco antes de unas elecciones. A pesar que se dice que el mundo digital ha desplazado al hasta ahora tradicional, las formaciones políticas siguen llenando nuestros buzones. Pero desde el principio de la democracia recordamos dirigentes políticos convenciendo a los suyos de la importancia de este envío, a pesar del coste, que no es barato. Y con ella no se trata de convencer al personal, si no asegurar el mayor número de electores posibles con el otro sobre, el de las papeletas. Por que a pesar de todo y de la reforma democrática del 79, todavía hay gente muy celosa de preservar en secreto el sentido de su voto. Sin dejar de lado la posibilidad de que al colegio electoral no le queden papeletas del partido correspondiente o del despiste y el equívoco de siglas. Vamos que la gente vaya votada de casa. Nos hemos querido detener a atender lo que dicen los partidos en esta publicidad y como en nuestro Diario de campaña, la hemos querido hacer a siete. Desgraciadamente y al cierre de esta edición, todavía no nos ha llegado la de UpyD y desde Podemos nos informan que no se tiene previsto hacer este dispendio, para el cual, y como en otros clásicos de la campaña electoral, afirman no disponer de fondos suficientes.

Lo primero que salta a la vista es que Partido Popular y Ciudadanos piden el voto en clave de las generales de noviembre: el mismo sobre del partido de Punset ya luce en portada el nombre y la foto de Albert Rivera. El PP, no en el sobre, pero sí en el encarte, que ofrece por una cara una instantánea de Mariano Rajoy (a toda página) y en el reverso y a un tercio de espacio, la imagen del ticket electoral formado por Alberto Fabra y el alcaldable de cada localidad.

Si a alguien se le ocurre hacer alguna juego de palabras con los famosos sobres (los de Bárcenas), que sepa que ya llega tarde; la gente de Rivera incluye en el espacio del remitente del sobre, un mensaje en el que juntan, con una clara alusión implícita, las palabras: sobres, financiación y corrupción. Seguimos con Ciudadanos; en su interior solo un flyer satinado y de bajo gramaje, a una sola tinta (excepto la foto del “amado y único líder”) de nuevo con el rostro de Rivera y un puñado de idas fuerza, entre las que destacan: corrupción (de nuevo), regeneración política y creación de empleo. La verdad que es que el olvido (?) de los lideres locales -Carolina Punset, Luis Cifuentes (Alicante), David Caballero (Elche), Cristina Gabarda (Castellón) y Fernando Giner (Valencia)-, nos lleva a pensar que o es “un todo o nada” en favor el líder mediático barcelonés o se trata de un error imperdonable.

Por su parte, el PP utiliza como palabras clave o etiquetas para el actual presidente del Consell y candidato a revalidar el cargo: honradez, trabajo serio y transformación. A nivel de maqueta, como decíamos, un tercio para Fabra/candidato municipal y el otro (el primero en orden vertical) para el lema de campaña escogido por los populares: “Trabajar. Hacer. Crecer”. En este caso sí se luce al candidato autonómico/local correspondiente, pero dedicando mucho menos espacio que el que ocupa Rajoy.

En el caso del PSPV-PSOE se encartan dos folios: uno para Ximo Puig, el otro para el candidato municipal. En el caso del Cap i casal nos llama la atención que (por fin) los socialdemócratas valentinos usen sin ambages la Senyera de Pedro el Ceremonioso (con la franja azul, vaya) junto al nombre de la formación y su logotipo y del mismo tamaño; esta normalización de la simbología valenciana que consagra el Estatut no está presente en la carta del exalcalde de Morella. La maqueta de ambas misivas también es bastante diferente: mientras la candidatura a Corts es mucho más “limpia” (se permiten incluso el lujo de “desperdiciar” espacio en el reverso), la candidatura municipal está mucho más abigarrada de texto, haciéndola por momentos cargante y de incómodo procesamiento de la información que exponen. Como palabras fuerzas, Puig apuesta también por la honradez y el trabajo, y completa con corrupción, despilfarro, orgullo de valencianía y confianza.

Compromís hace la misma apuesta que el PSPV-PSOE y encarta una única hoja (también en A4), de la que una cara es para la candidatura autonómica y la otra para la municipal. La primera y por aquello de la importancia de difundir el eslogan en redes sociales, lo encabeza el hastag (etiqueta) en valenciano y en castellano: #ambvalentia/#conValentia y un mensaje directo: “un voto valiente y comprometido”. Las palabras destinadas a la invocación del voto del elector están firmadas por Mónica Oltra, pero en la “faldilla” de la hoja se inserta una imagen de Enric Morera junto a la de la combativa parlamentaria, ya saben, por aquello de las primarias complicadas (de aquellos polvos vienen estos lodos). Oltra habla de ecología, economía, bienestar social, cultura, investigación, desarrollo e innovación, pero su discurso está absolutamente carente de cualquier mensaje en clave nacionalista; no sabemos si se trata de mimetizarse con otras fuerzas políticas o como diría el imputado Pujol: “ahora no toca” (y si en unas autonómicas un partido nacionalista no lanza su discurso en esa dirección, ¿cuándo?). La composición para el candidato municipal de cada villa valenciana es muy parecida, pero no aparece por ningún sitio el número dos de la lista a diferencia de la autonómica (Morera). Un último detalle en esta línea que llama la atención: en el texto se refieren a la autonomía valenciana como “país”, pero también se “esconde” totalmente la denominación País valenciano.

Esquerra Unida concurre en una coalición de nombre Acord ciutadà y que completan Els verds, Esquerra Republicana y Alternativa Socialista. La formación encabezada por Ignacio Blanco también apuesta por el flayer a tercio de A4, satinado, a todo color, luciendo los cuatro logotipos de la coalición, foto del candidato y el lema: “Es tiempo de izquierdas”. La doble cara se utiliza para pedir el voto en la lengua propia y en la cooficial (valenciano/castellano). En la apuesta por las redes sociales y las nuevas tecnologías de esta coalición introduce una novedad digna de mención que los diferencia de lejos del resto de candidaturas: por medio de la aplicación de realidad aumentada CLICKar (disponible en las tiendas de dispositivos móviles) se puede escanear el flyer y, por arte de bits, el candidato cobra vida y explica de viva voz y por medio de un vídeo las líneas básicas del programa electoral.

Para finalizar, creemos que vale la pena prestar atención al uso de la lengua valenciana. Parcela de la que únicamente quedaría excluido sorprendentemente el PP; el resto de formaciones si publican su información en edición bilingüe. Los partidos que sí utilizan el valenciano lo hacen, mayoritariamente, de espaldas a la institución que dicen utilizar como normativizadora de la lengua propia (l’Acadèmia Valenciana de la Llengua). Por citar algunos ejemplos y siguiendo a esta institución, a nivel léxico encontramos sustantivos ajenos como servei frente a la forma patrimonial servici, demostrativos reforzados frente a los simples y de uso general (aquest por este) o plurales ajenos al habla valenciana frente a los etimológicos y clásicos según la AVL, como por ejemplo joves frente a jóvens; a nivel fonético se apuesta por el acento abierto para sustantivos como sotmès frente a la forma general del valenciano sotmés. En definitiva, el argumento de defensa de la AVL de estas formaciones queda vacío, pues esta defensa se plama solo a golpe titulares y no de uso real.

Esperamos haberles ayudado a la decodificación de la transmisión de ideas de los partidos concurrentes el 24M. Solo pretendemos facilitarles la faena más allá del los eslóganes y de carteles electorales. Ahora las conclusiones, son cosa de usted, amable lector.