El futuro de dos grandes infraestructuras ruinosas de la CV

En estos días vuelven a la actualidad dos de las infraestructuras más grandes y más ruinosas de la Comunidad Valenciana. Por una parte, el aeropuerto de Castellón está este miércoles de estreno con su primer vuelo comercial y, del otro lado la Ciudad de la Luz en Alicante parece que se venderá en breve.

El aeropuerto castellonense, inaugurado en marzo de 2011 ha tenido este miércoles el primer vuelo comercial de su historia. Se trata de un vuelo de Air Nostrum que ha llevabado al Villarreal CF y aficinados a San Sebastián.El avión, que llevaba a bordo 88 pasajeros, ha despegado a las 12.10 horas con diez minutos de retraso con respecto al horario previsto.

Al respecto, el presidente del Villarreal CF, Fernando Roig, ha señalado antes de que su equipo cogiera el avión que es un “día histórico y bueno” para la provincia de Castellón, “pues estamos con una temperatura y un sol espléndido y creo que a este aeropuerto vendrá mucha gente de Europa”.

Claro que el club ‘groguet’ tenía previsto estrenarlo la pasada semana pero problemas con los permisos de la compañía de facturación hicieron que se aplazara este acontecimiento

Pero cabe destacar que los vuelos regulares no darán inicio hasta el próximo mes de marzo, según afirma Lavalin, la empresa –canadiense- adjudicataria del aeropuerto.

LA VENTA DE LA CIUDAD DE LA LUZ

Por otra parte, este lunes la secretaria autonómica de Cultura de la Generalitat, Julia Climent, aseguró respecto a los plazos de venta del complejo cinematográfico de Ciudad de la Luz en Alicante, que el Ejecutivo autonómico “está pendiente en este momento únicamente de la aceptación definitiva y formal del pliego por parte de la Comisión Europea y todo parece indicar que, posiblemente, se cierre de manera inminente”. “Podríamos estar hablando de las próximas semanas”, ha apuntado.

Hace mucho tiempo que existe un gran debate sobre este polémico complejo. De hecho hasta grandes directores de cine, como Ridley Scott, han hablado tanto de sus virtudes como de su cierre. Y desde el gobierno valenciano se ha confirmado que hay varios interesados en la compra de las instalaciones alicantinas.