El Incliva logra 9.000 euros para estudiar una enfermedad rara

El Instituto de Investigación Sanitaria Incliva del Hospital Clínico de Valencia ha recibido de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) una de sus ayudas para proyectos de investigación 2013 para estudiar la influencia del estrés oxidativo en pacientes con déficit de alfa-1 antitripsina (DAAT), una enfermedad de las denominadas “raras”.

   El proyecto ‘Análisis de la función mitocondrial en pacientes con déficit de alfa-1 antitripsina’ ha obtenido una financiación de 9.000 euros. A la convocatoria de 2013, dotada con 700.000 euros, se presentaron 134 solicitudes, de las que se financian un total de 58, de las que 15 estan en la categoría de investigaciones básicas, segun ha informado la Generalitat en un comunicado.

   La doctora Amparo Escribano, del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Valencia, lidera el proyecto junto con el doctor Francisco Dasi, del Grupo de Investigación de Incliva en fisiopatología de las enfermedades raras, que centra sus investigaciones en enfermedades raras del sistema respiratorio, entre las que se encuentra el DAAT.

   El proyecto tiene como objetivo investigar en los pacientes con DAAT el riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar o hepática en función de los niveles de estrés oxidativo que padecen y será la base de la tesis doctoral de las doctoras Mónica Amor y Silvia Castillo, del Servicio de Pediatría del Clínico de Valencia.

ENFERMEDAD POTENCIALMENTE MORTAL

   El DAAT es la enfermedad congénita potencialmente mortal más frecuente en la edad adulta. A pesar de ello, continúa siendo una enfermedad “infradiagnosticada” ya que la expresión de la enfermedad es “muy variable, en cuanto a sintomatología y gravedad de los síntomas, lo que hace que frecuentemente el diagnóstico inicial no sea correcto, ya que comparte síntomas con otras enfermedades pulmonares más comunes”.

   Según la Generalitat, el diagnóstico se retrasa “considerablemente” (un promedio de 10 años en nuestro país) y un 43 por ciento de los pacientes habían consultado a tres médicos y un 12 por ciento a más de seis, antes de llegar a un diagnóstico definitivo.

   El defecto genético responsable afecta a uno entre 3.000-5.000 personas (prevalencia 1/3.344), es junto con la fibrosis quística y el síndrome de Down, una de las tres enfermedades genéticas letales más frecuentes.

   Se estima que en España pueden existir alrededor de 12.000 portadores de fenotipos ZZ (alrededor de 2.500 con EPOC), unos 400.000 SZ y más de un millón MZ; si bien únicamente están diagnósticados un 5 por ciento de todos los casos que se calcula que puede haber en España.

   El DAAT conduce a la disminución de los niveles circulantes de la proteína alfa-1 antitripsina (AAT), lo que aumenta “significativamente” el riesgo de EPOC y enfermedad hepática grave en niños y adultos.

   Las investigaciones desarrolladas en Incliva demuestran que los parámetros de estrés oxidativo se encuentran aumentados en los pacientes con DAAT y se correlacionan con la gravedad de la patología.
El estrés oxidativo es un estado del organismo en el cual se encuentra alterado el balance entre pro-oxidantes y antioxidantes.

   Este desequilibrio se produce a causa de un exceso de especies reactivas y/o deficiencia en los mecanismos antioxidantes, conduciendo al daño celular y al envejecimiento. Como consecuencia del desequilibrio entre la producción de especies reactivas del oxígeno y la capacidad de un sistema biológico de detoxificar, se producen daños, existe un exceso de oxidación y aparece el estrés oxidativo. Hay una multitud de enfermedades que se han relacionado con el estrés oxidativo y la generación de radicales libres.

140 PARTICIPANTES

   En el estudio van a participar 140 sujetos, 70 con déficit DAAT y 70 sanos, y se persigue determinar el papel de la mitocondria, el elemento de la célula cuya función principal es llevar a cabo la respiración celular aeróbica o producción de energía, en la alteración de los tejidos pulmonar y hepático de los pacientes con DAAT.

   De confirmarse que los niveles de estrés oxidativo elevados influyen en el desarrollo de enfisema o daño hepático, “se podrían proponer terapias de antioxidantes que frenarán el proceso”, han explicado.