El presidente del Gobierno comenzó ayer a llamar por teléfono a ministrables

El Presidente empezó ayer miercoles a realizar llamadas a ministrablesEl Presidente empezó ayer miércoles a realizar llamadas a ministrables

Mariano Rajoy empezó ayer a llamar por teléfono a los ministros con los que no cuenta y también hablará con los que seguirá en el Gobierno. Hasta hoy, al menos, ningún miembro del Ejecutivo había hablado con el presidente sobre su futuro laboral.

Rajoy ha dedicado las últimas 48 horas a revisar las posibles estructuras de su nuevo equipo ministerial y a estudiar disposiciones legales. En el PP están persuadidos de que deberá adaptar el Consejo de Ministros a la nueva situación política de gobernar con una minoría parlamentaria y forzado a pactar todos los proyectos legislativos.

Unos de los mayores dilemas a los que se enfrenta el jefe del Ejecutivo, y en eso coinciden todas las fuentes en el partido y en la Moncloa, es la dificultad que tiene para decidir qué hacer con sus amigos y viejos colaboradores. Una situación en la que se encuentran los titulares de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, amigo de siempre, y de Interior, Jorge Fernández Díaz, con el que empezó su carrera gubernamental en Administraciones Públicas en 1996. También podrían encontrarse en ese trance Ana Pastor, a la que colocó en la Presidencia del Congreso, y José Manuel Soria, con el que no ha tenido que devanarse los sesos porque dimitió por mentir al explicar su presencia en los ‘papeles de Panamá’.

Más allá de los sentimentalismos, el presidente tiene otra decisión difícil, en realidad tiene varias sobre la mesa de su despacho, pero la creación de una Vicepresidencia para asuntos económicos, vital para muchos en su partido, es un quebradero de cabeza por la ruptura de equilibrios que supondría en la jerarquía gubernamental.