El PSPV se allana el camino para controlar los órganos estatutarios

El PSPV anunció este miércoles al PP la ruptura de las negociaciones sobre los nombramientos para distintos órganos estatutarios previstos para el 12 de marzo. Con este divorcio parlamentario populares y socialistas reviven un enfrentamiento institucional que les llevó, ya en abril de 2006, a dejar la Sindicatura de Greuges en manos interinas durante tres años.

La historia se repite ocho años después: ruptura institucional en un escenario preelectoral. Tanto en 2006 como ahora, las elecciones autonómicas estaban previstas un año después. Aunque en esta ocasión los socialistas valencianos cuentan con una baza a su favor: unas expectativas muy altas para los próximos comicios.

Por eso, están dispuestos a mantener el pulso aunque eso suponga, como reconoció el portavoz del PSPV, Antonio Torres, renunciar a situar a dos de los suyos en las vacantes del Consell Jurídic Consultiu y el Consell Valencia de Cultura. Los socialistas valencianos, que se van ya ocupando el Palau de la Generalitat, prefieren asumir un año y medio de interinidad para tomar el control de las instituciones valencianas después de mayo de 2015 y evitar, así, inaugurar un Consell ‘hipotecado’ por estos organismos.

Oficialmente, la polémica en torno al dictamen que el Consell solicitó al CJC sobre la definición de ‘valenciano’ que hace la Acadèmia Valenciana de la Llengua en su Diccionari ha sido la gota que ha colmado el vaso del divorcio. El secretario general del PSPV, Ximo Puig, ha hecho bandera de este enfrentamiento. Los socialistas creen que los populares no respetan los órganos estatutarios que ambos partidos apoyaron con la reforma del Estatuto de Autonomía.

El PSPV también aduce que no conoce la “hoja de ruta” del PP en materia de financiación. Así, aunque los socialistas estaban de acuerdo (pese a que se abstuvieron en la votación) con la iniciativa que este miércoles pedía al Congreso la retirada de la reforma de la Lofca que pedía una financiación basada en la equidad, temen que a este paso le siga “pedir también la retirada de la reforma de la disposición adicional primera del Estatuto”, encaminada a garantizar inversiones equivalentes a su peso poblacional.

El primer episodio de este divorcio se vivió este mismo miércoles, cuando el grupo socialista votó en contra del proyecto de ley del Consell Jurídic Consultiu que buscaba reducir de seis a cinco sus miembros electos. Al ser necesaria una mayoría cualificada de tres quintos, 60 diputados del total de 99 (sólo el PP votó a favor), la iniciativa no salió adelante.

Así, el grupo socialista no presentará candidato alternativo al del PP para Síndic de Greuges (los populares proponen la reelección de José Cholbi) y pedirá que este punto se retire del orden del día del pleno del 12 de mayo, cuando estaba prevista la votación. El día 4 acaba el mandato del Defensor del Pueblo valenciano, por lo que asumirá el cargo la adjunta primera, Emilia Caballero.

Rotación de los adjuntos
En su día propuesta por el PSPV, Caballero tomará las riendas de la institución por tercera vez. Ya lo hizo entre octubre de 2000 y abril de 2001 tras el fallecimiento del entonces Síndic, Luis Fernando Saura. En aquel período, la Síndica se enfrentó a un dictamen de reprobación en Les Corts promovido por el PP, que consideró que actuaba de forma partidaria.

La segunda vez que Caballero tomó el mando fue en abril de 2006, cuando un enfrentamiento entre PP y PSPV por las facturas que éste último reclamaba al Consell imposibilitó la sustitución del entonces Síndic, Bernardo del Rosal. La Síndica adjunta estuvo en el cargo más de dos años, hasta junio de 2008. El PP forzó entonces su salida con la reforma del reglamento de la Sindicatura de Greuges.

Después de Caballero ejerció el cargo el segundo adjunto, Carlos Morenilla, durante casi un año más. Finalmente, en marzo de 2009 y con una nueva legislatura ya a mitad, populares y socialistas alcanzaron un acuerdo para el nombramiento de José Cholbi.

El PSPV está dispuesto a mantener la tensión hasta las elecciones de mayo de 2015. Aunque en esta ocasión no será la síndica afín a los socialistas la que asuma el trabajo todo el tiempo. La citada reforma del reglamento de la Sindicatura introdujo turnos rotatorios de seis meses entre los adjuntos por si se repetía aquella situación, como ha sucedido ahora.