Fabra: “Cañete es el máximo defensor de los intereses valencianos”

El presidente del PPCV, Alberto Fabra, ha destacado que en los últimos 25 “los mayores cambios” a la Comunitat han llegado de la mano del PP y ha asegurado que ahora el Gobierno está haciendo “un sobreesfuerzo”. Como ejemplo, ha mencionado la llegada del AVE a Alicante, que “fue lo primero que hizo el PP”.

Además, ha recordado que el candidato del PP, Miguel Arias Cañete, que fue “el máximo defensor” de las necesidades de Alicante y la Comunitat Valenciana y logró poner de acuerdo a cinco comunidades para que el agua llegara a esta provincia. “Dos años después estamos mejor que ayer porque el PP se compromete”, ha incidido.

Fabra se ha pronunciado de esta maner en el acto central de la campaña para las elecciones europeas en Alicante, en el que ha estado acompañado por el número 2 de la lista del PP, Esteban González Pons, o del presidente del PP de Alicante y vicepresidente del Consell, José Císcar.

Por su parte, González Pons ha criticado el ataque a la sede del partido en Calpe y ha afirmado que ante los “martillazos” están los “votazos”. El candidato ‘popular’ ha lamentado que “la sede recién inaugurada recibió pedradas, insultos y pintadas” y los agresores han roto “las lunas” y se puede leer que “nos tienen que quemar” y que “viva el GRAPO, que es un grupo terrorista asesino”.

Ha reclamado a los ciudadanos que vayan a votar el próximo día 25, porque de lo contrario “será el triunfo de la antipolítica“, “de la división” y de “quienes quieren acabar con el estado del bienestar”.

Por último, en su intervención, el presidente del PP de Alicante, José Císcar, ha recordado la importancia de estas elecciones como paso previo a las autonómicas y locales, en las que decidirá entre dos modelos. Uno, el del PP, que según ha explicado “garantiza la estabilidad institucional, la moderación, la sensatez y el respeto a las leyes”, y otro, el del “tripartito”, de quien apuesta por la “política espectáculo” con “el más absoluto desprecio a las normas”.

A juicio de Císcar, el 25 de mayo se vota “entre la centralidad del PP” y “el extremismo de una izquierda insumisa representada por el tripartito”.