Intento de robo de las rejas de Bombas Gens

Ocupada, degradada, olvidad y ahora, una vez más, agredida. El estado de la antigua fábrica ubicada en Marxalenes y que fue el primer ejemplo de arquitectura art-decó en la ciudad, impacta desde hace años, por dentro y por fuera. Pero si acudimos al detalle, han intentado arrancar las rejas de hierro y los boquetes en el ladrillo demuestran con qué agresividad se ha procurado. Sin embargo, sin éxito. 

Los cacos ya no tienen límite pero la dejación administrativa y privada en la protección del inmueble, como ocurre con otros tesoros patrimoniales de Valencia, parece que tampoco. El objetivo de este tipo de expolios es la venta del metal como chatarra, mientras el valor de cada pieza es radicalmente otro tratándose de un edificio histórico, así como todos sus elementos. 

Los ladrones han intentado llevarse el botín presumiblemente a base de martillos hidráulicos y cizallas para poder perpetar este acto vandálico de noche y sin ser vistos. La profesionalización de los intentos de robo llegan a tal extremo que asociaciones como Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural y Cercle Obert alertan de que pueden volver a intentarlo y “no nos extrañaría que terminaran llevándoselas”.

Precisamente ambas entidades han denunciado en varias ocasiones el estado de la antigua fábrica y hoy vuelven a hacerlo pidiendo más vigilancia y medidas para proteger el inmueble y recuperarlo. 

Desde el pasado verano se viene denunciando en distintos foros, político, vecinal y cultural la presencia de grupos de personas que aprovechan el inmueble para guarecerse pese a la peligrosidad del mismo, con serios riesgos de desplome.

Ello se suma a la insalubridad, olores, vegetación incontrolada y acumulación de basuras que se produce en la propia fábrica y calles colindantes. La problemática radica en que el edificio cuenta con un nivel de protección mínimo y no se encuentra recogido en el catálogo de Bienes de Relevancia Local, así que el Ayuntamiento solo está obligado al mantenimiento de la fachada. 

Por su parte, desde hace años, la iniciativa privada tiene previsto edificar viviendas, un complejo comercial y hasta un hotel, según la información recogida hasta la fecha. Pero el retraso en el inicio de las obras y la inexistencia de un horizonte para arrancar con ello hace que la situación de Bombas Gens sea cada vez más peliaguda.