“La mascletà ha sido saludable y me ha abierto los oídos”

El ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Iguladad, Alfonso Alonso, ha sido este martes uno de los invitados al balcón del Ayuntamiento de Valencia para presenciar la tercera ‘mascletà’ de las Fallas de 2015, un espectáculo pirotécnico del que ha destacado que ha sido “saludable”. “La mascletà ha sido saludable y me ha abierto los oídos, que es lo que necesitan los ministros”, ha destacado el titular de Sanidad a los medios de comunicación.

Así, ha resaltado que espera que le haya “aprovechado” la ‘mascletà’ y “volver a Madrid con los oídos más abiertos y el corazón un poco más alegre”. El ministro ha estado acompañado por el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, quien como todos los días llevaba en la solapa de la chaqueta un broche fallero que, en esta ocasión, era una fallera sin pelo, en referencia a los enfermos de Cáncer.

En el acto anterior a la ‘mascletà’ –una visita de la remodelación del polideportivo de La Rambleta–, la alcaldesa ha comentado a los periodistas que se ha puesto el broche de esta fallera “pelona” con motivo de la visita del ministro de Sanidad al balcón del consistorio “para que la cure”.

Asimismo, han estado disfrutando del espectáculo el conseller de Sanidad, Manuel Llombart; el delegado del Gobierno en la Comunitat, Serafín Castellano, el Presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, y la secretaria de Estado de Servicios Sociales E Igualdad, la valenciana Susana Camarero.

Otras autoridades que han asistido han sido la diputada Marta Torrado, el magistrado del Tribunal Supremo Francisco Javier Orduña; el alcalde de la localidad ecuatoriana de Manta, Jorge Zambrano, así como el comandante militar Vicente Ripoll.

Además, y como invitados del grupo municipal de Compromís, han asistido representantes de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio de Valencia. Al respecto, según ha criticado en un comunicado el candidato a la alcaldía de la coalición, Joan Ribó, la presencia de las víctimas del metro ha molestado “mucho tanto a Barberà cómo Fabra”, puesto que “los policías han invitado a las víctimas del metro a esconder las camisetas reivindicativas que lucían”.