Los parlamentos prevén unas nuevas elecciones

Las trece autonomías donde este domingo se celebran elecciones autonómicas prevén nuevos comicios si ningún candidato gana una votación al menos con mayoría simple, salvo en Castilla-La Mancha, única comunidad donde gobernará en último término quien tenga más escaños. El plazo para lograr la investidura oscila entre dos y tres meses.

Las encuestas publicadas en las últimas semanas muestran un panorama electoral sin mayorías absolutas salvo en Castilla y León, por lo que quien quiera ser investido presidente deberá sumar el voto a favor de otras formaciones, o cuando menos, la abstención: que los votos a favor puedan ser más que los votos en contra, para tener lo que se denomina mayoría simple.

Los reglamentos de los parlamentos regionales tienen regulada también la posibilidad de que no se dé esta circunstancia, que nadie consiga sumar votos suficientes. Y todos ellos, salvo las Cortes de Castilla-La Mancha, obligan a convocar de nuevo elecciones.

En todos los casos se prevé que gobierne quien logre mayoría absoluta en primera votación o mayoría simple en la segunda o sucesivas, dentro de un plazo que oscila entre dos y tres meses desde las elecciones o desde esa primera votación, según los casos (sólo Navarra prevé tres meses de plazo, el resto lo deja en dos).

Los nuevos parlamentos se constituirán ya en junio, entre el 9 y el 22, aunque algunos todavía no han fijado la fecha y podrían situarla unos días después; a partir de entonces, empezará a correr el calendario.