Olivas detenido por corrupción

Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han detenido este lunes al ex político y banquero José Luis Olivas junto a otras ocho personas en el marco de la denominada ‘operación Coral’. Están acusados de diversos delitos de corrupción derivados de actividades desarrolladas por Bancaja y Banco de Valencia.

Olivas, quien fue presidente de la Generalitat Valenciana entre 2002 y 2003 por el Partido Popular en sustitución de Eduardo Zaplana, fue presidente tanto de Bancaja como de Banco de Valencia. El resto de detenidos son también ex altos cargos de ambas entidades y dos empresarios. Los arrestos han tenido lugar en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Palma de Mallorca. Además se han practicado seis registros en domicilios y empresas de Barcelona y Valencia.

La operación tiene relación con la concesión de una serie de créditos bancarios para desarrollar operaciones en el Caribe que, según creen los investigadores, se concedieron sin cumplir los requisitos necesarios. Fuentes de la investigación han precisado que los dos empresarios detenidos son los propietarios del grupo Mar Confort, Juan Ferri y José Baldó.

ATENDIDO EN EL PESET

El expresidente de la Generalitat y expresidente de Bancaja y Banco de Valencia, José Luis Olivas, ha tenido que ser atendido este lunes en la unidad de Urgencias del Hospital Peset de Valencia, en una jornada en la que ha sido detenido por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil junto a otras ocho personas más en el marco de la denominada ‘operación Coral’.

Fuentes del centro hospitalario han confirmado a Europa Press que el expresidente –cuya indisposición no han precisado– ha pasado durante un breve periodo de tiempo por Urgencias del hospital, de donde ya ha recibido el alta.

La Guardia Civil ha detenido este lunes a Olivas y a otras ocho personas más, acusadas de diversos delitos de corrupción derivados de actividades desarrolladas por Bancaja y Banco de Valencia, según han informado a Europa Press fuentes de la investigación. Además de las detenciones, se han practicado seis registros en domicilios y empresas de Barcelona y Valencia.

La operación tiene relación con la concesión de una serie de créditos bancarios para desarrollar operaciones en el Caribe que, según creen los investigadores, se concedieron sin cumplir los requisitos necesarios. Fuentes de la investigación han precisado que los dos empresarios detenidos son los propietarios del grupo Mar Confort, Juan Ferri y José Baldó.

UN TOTAL DE NUEVE DETENIDOS

La Guardia Civil ha confirmado esta operación por medio de un comunicado en el que no cita las identidades de los detenidos, pero sí precisa los delitos que se les imputan presuntamente: apropiación indebida, administración desleal, blanqueo de capitales, corrupción entre particulares y falsedad documental.

La investigación se inició en el año 2014 como consecuencia de una denuncia presentada por el representante legal de Bankia S.A., tras la intervención por el Banco de España del Banco de Valencia. En ésta, se informaba de irregularidades en la concesión de varios préstamos al Grupo Gran Coral para la inversión inmobiliaria en el Caribe mexicano, eludiendo los procedimientos de control interno de las entidades financieras.

El grupo Gran Coral fue creado por varios empresarios del levante español con la participación societaria de las propias entidades que financiaban las operaciones inmobiliarias.

En el análisis de la información recabada en relación a las operaciones investigadas se apreciaba el trato de favor dispensado por las entidades financieras al citado grupo empresarial que, una vez recibida la correspondiente financiación para los diferentes proyectos, desviaron más de 130 millones de dólares a Andorra y Suiza mediante una elaborada ingeniería financiera y la interposición de sociedades instrumentales.

250 MILLONES DE QUEBRANTO

Los préstamos financieros para la inversión en seis operaciones inmobiliarias en el Caribe mexicano superaron ampliamente 500 millones de dólares, operaciones que supusieron para las entidades señaladas un quebranto económico de más de 250 millones de dólares, según un informe del Banco de España.

La operación está siendo realizada por agentes de la Unidad de la Guardia Civil adscrita a la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada de la Unidad Central Operativa, apoyados por otras Unidades del Cuerpo de las zonas de actuación. Los trabajos están siendo coordinados por el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional.

CRÉDITOS DUDOSOS

Bancaja concedió durante la presidencia de José Luis Olivas, detenido este martes junto a otras ocho personas por su gestión al frente de la entidad, al menos dos créditos a la sociedad Grand Coral que debieron ser considerados “dudosos por razones de morosidad” desde 2010, ya que la refinanciación aprobada por la entidad “no cumplía con las normas” del Banco de España.

Así consta en el informe pericial elaborado por dos expertos independientes del Banco de España que analizaron la fusión y salida a Bolsa de Bankia, al que tuvo acceso Europa Press, que analiza también el préstamo sindicado de 520 millones de euros que la entidad presidida por Olivas aprobó el 29 de enero de 2010 para llevar a cabo “la refinanciación y reagrupación de la deuda viva” de dos sociedades del Grupo Grand Coral: Playa Paraiso Maya y Proyectos y Desarrollos Hispanomexicanos.

El análisis pericial, que se basa en un informe ‘forensic’ de auditoría, señala que Bancaja concedió estos créditos por “la incapacidad de las sociedades del Grupo Grand Coral de hacer frente a los vencimientos de las financiaciones”.

La estructura del grupo, que desarrolló la construcción de hoteles y viviendas de lujo en el Caribe mexicano, se articuló en un doble nivel con sociedades domiciliadas en Holanda que no realizaron “ningún tipo de actividad inmobiliaria” y una serie de filiales mexicanas que se encargaron de las actividades de promoción.

El accionariado de Grand Coral estaba formado por Bankia Habitat (40%), Urbanika, SL (10%), Bacavum (sociedad propiedad del Banco de Valencia y la familia Calabuig, 15%), Iljafran (21%) e Inquan (14%). Estas dos últimas sociedades eran propiedad, respectivamente, de los empresarios Juan Vicente Ferri y Jose Salvador Baldó, también arrestados en la denominada ‘operación Coral’.