Podemos tensa la cuerda y obliga a que Puig se posicione

El secretarario general del PSPV, Ximo Puig, y el secretario autonómico de Podemos, Antonio MontielEl secretarario general del PSPV, Ximo Puig, y el secretario autonómico de Podemos, Antonio Montiel

El secretario general de Podemos en la Comunitat Valenciana y síndic en Les Corts Valencianes, Antonio Montiel, ha puesto al PSPV sobre las cuerdas y en jaque la estabilidad del Gobierno Valenciano. El apoyo del secretario general de los valencianos, Ximo Puig, a forzar la dimisión de Pedro Sánchez, tras la crisis abierta en Ferraz, ha hecho que Montiel ponga sus cartas sobre la mesa. El representante de la formación morada en la Comunitat ha hablado claro: “Si finalmente Mariano Rajoy accede a la Presidencia por la abstención del PSOE, la dirección del partido se reunirá con urgencia para decidir si mantiene o no su apoyo al Consell”. En declaraciones a los medios de comunicación dijo que “ es pronto adelantar esa decisión, pero nuestra preocupación es grande”. Para Montiel el compromiso de su formación “no es de partidos sino con la sociedad valenciana”. De ahí, que “mientras nos lo permita el comportamiento del resto de socios, seremos leales con el Acord del Botànic , pero “si se producen cambios sustanciales en las circunstancias políticas, tendremos que analizar y obrar en consecuencia”, señaló.

Para Montiel, “hubiera sido necesario un ejercicio de prudencia por parte del presidente de la Generalitat y una actitud más discreta”. Aunque sentencio:  “Ahora ya el daño está hecho en el seno del Partido Socialista y tendrá consecuencias”.

Sus contundentes declaraciones han obligado a Ximo Puig a posicionarse al respecto y su consigna lanzada ayer fue la de no defender el no a Mariano Rajoy. “Creo que el PP no ha hecho nada para obtener la confianza del PSOE. No podemos ni conformar un gobierno de coalición ni ayudar a su instauración en el poder”, sostuvo ante los medios de comunicación ayer.. De la misma manera, se mostró en contra de terceras elecciones. No obstante, subrayó que tiene que haber un debate y emplazó los argumentos y decisiones del PSOE a la nueva gestora. Puig también dejó claro que un gobierno a la valenciana sería lo deseable, pero admitió que en estos momentos no es viable.