Protección de la Villa Romana de Paterna

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de la localidad valenciana de Paterna ha aprobado este jueves las dos actuaciones necesarias para proceder, de manera subsidiaria, a la protección efectiva de los restos arqueológicos de la Villa Romana en la parcela denominada M31 que es propiedad de la SUMPA, empresa en fase de liquidación.

La alcaldesa de Paterna, Elena Martínez, ha remarcado que “el consistorio nunca ha dejado de velar por la conservación de este yacimiento histórico, si bien es cierto que al tratarse de una parcela que no es de titularidad pública se han tenido que seguir los plazos legales de manera estricta”.

Según Martínez, se ha dado “un gran paso” con la aprobación del expediente y los pliegos de condiciones para la construcción del muro perimetral y las actuaciones arqueológicas necesarias y exigibles para su protección de acuerdo a los criterios planteados por la Conselleria de Cultura.

Esta medida “supone que, tras un largo proceso, el Ayuntamiento ya está en condiciones de proceder a desarrollar el concurso público de estas actuaciones y cuenta con el reconocimiento de crédito por parte de Intervención, estimado en alrededor de 200.000 euros, para poder hacerle frente”.

Según las mismas fuentes, la creación del muro perimetral de hormigón en todo el entorno de la parcela permitirá proteger el conjunto de posibles derrumbas que pudieran tener lugar debido a que actualmente son paredes conformadas de tierra. Además, se construirán las rampas y accesos necesarios tanto para vehículos como para las personas que deben acceder a su interior para poder hacer la obra arqueológica. Estos trabajos serán previos a la actuación sobre las estructuras.

El proyecto realizado por el arqueólogo municipal conlleva las actuaciones que han de acometerse para la correcta protección de los restos arqueológicos de modo que éstos no sufran deterioro alguno y queden en un estado de protección óptimo, con todos los pasos precisos para una futura musealización del yacimiento en su totalidad.

El desarrollo del proyecto de recuperación de las estructuras existentes supone la limpieza y retirada de los restos aportados por arrastres del agua, el desbroce de la vegetación existente con medios mecánicos y manuales, tratamientos con fungicida para actuar ante la proliferación de vegetación o microorganismos en los muros, la retirada de lodos mediante maquinaria ligera y traslado a vertedero controlado.

También prevé la limpieza con medios manuales mediante cepillado y aspirado de concreciones calcáreas, terrosas y restos orgánicos que pudiera haber sobre los paramentos o estructuras del yacimiento.

Finalmente, se procederá a realizar una fotogrametría y ortofoto general del yacimiento, que permitirá disponer de una documentación muy valiosa sobre el conjunto de la Villa Romana.

Una vez desarrollados estos trabajos se procederá a la protección mediante geotextil y arena de toda la intervención mediante la instalación de geotextil de alto gramaje y una capa de arena sobre las estructuras arqueológicas de un espesor de 40 centímetros.

Tras la cubrición se realizarán todavía una serie de trabajos complementarios como análisis químico, antracológico, carpológico, faunísticos, así como del metal y vidrio, así como estudios de tipo numístico, epigráfico, cerámico, paleopatológico, de centuriación, geomorfológico y de reconstrucción virtual de las estructuras, a fin de permitir al municipio “conocer con mayor profusión de datos su pasado romano”.